COLUMNISTAS REPERCUSIONES DE LAS PASO

¡Oh, no! Lo hizo de nuevo...

Cristina lo hizo de nuevo. Les ganó la elección a todos: Gobierno, medios oficialistas y partido judicial, coaligados.

Unidad ciudadana. La fuerza política representó una opción en estas primarias.
Unidad ciudadana. La fuerza política representó una opción en estas primarias. Foto:Eduardo Lerke

Para el analista político Rosendo Fraga, el escrutinio definitivo de las PASO dio como resultado a nivel nacional que un 40% de la población votó las fórmulas presentadas por Cambiemos, mientras que un 22% optó por los representantes kirchneristas.

“Ella va a hacer otro número distinto”, dijo en referencia a Cristina Fernández de Kirchner, quien ya se sabe que habría ganado como candidata a senadora en la provincia de Buenos Aires a pesar de la adulteración de datos y la manipulación en su información, un fraude explícito cuya magnitud no conocemos pero muchos imaginamos con sólo observar que por primera vez en la historia el escrutinio definitivo cambia el ganador del provisorio.

“Mi cuenta me da 40% Cambiemos y 22% el kirchnerismo”, sostuvo durante una entrevista radial con el periodista matinal Marcelo Longobardi. Como “casi” siempre, tiene razón Rosendo, los números son distintos. Para constatar las diferencias sustanciales, observen los datos oficiales hasta ahora conocidos en http://www.resultados.gob.ar/escrutinio/dat02/DSN02999A.htm.

Las planillas muestran, sobre el 48% del electorado, que el acumulado de Cambiemos fue de 34% en Buenos Aires y 27,1% en Santa Fe, por lo que el promedio es de 32,6%.

¿Cuánto debería contabilizar Cambiemos en el 52% restante de la estructura nacional de votos para acceder al 40% señalado por Rosendo Fraga? Fácil: la fuerza restauradora neoliberal debería acceder al 48% en el resto del país para lograr los 40 puntos nacionales que le adjudica Rosendo en los medios oficialistas que repiten la cifra con insano fanatismo.

Pues tenemos malas noticias. Sólo en CABA, que representa el 20% del total de la subestructura bajo análisis o el 10% de la estructura nacional de votos, la fuerza neoliberal restauradora obtuvo semejante acumulado con 49,55%.

Luego, en el ranking favorable a la ultraderecha autoritaria sigue Córdoba, donde el neoliberalismo gobernante logra el 44,5% de los votos, lo que representa otro 20% de la subestructura en estudio o el 10% de la estructura nacional de votos.

Finalmente surge Mendoza, que representa el 8% de la subestructura o el 4% nacional, donde la coalición reaccionaria Cambiemos obtuvo el 41% del total de votos válidos.

Esto supone entonces que sobre el 48% de la subestructura o el 24% de la estructura nacional la banda gobernante bajo la sigla falsa de Cambiemos obtuvo el 46% de los votos.

En el resto de la subestructura que representa el 26% de la estructura nacional de votos o el 52% de la subestructura analizada, el retrógrado Cambiemos obtuvo en promedio 32% de los votos, por lo que en la subestructura analizada, que –como sabemos– representa el 52% del padrón nacional, la opción neoliberal encarnada en Cambiemos logró el 39% de los votos efectivos.

Así las cosas, el acumulado nacional obtenido en las PASO del año 2017 de la maliciosa Cambiemos sobre el total de votos fue del 35,7%, y esto supone haber realizado la tercera peor renovación legislativa desde el año 1983, por sobre el 23,7% del año 2001 obtenido por la Alianza y el 33,9% del FpV en el año 2009.

Muy lejos de la “ola amarilla” que intentan imponer los cantos de sirenas que pueblan los medios oficialistas.

Visto desde otro ángulo, y para evaluar la magnitud de la construcción de la derrota kirchnerista y el ocultamiento del éxito de la fuerza fundada por Cristina Kirchner que difunden los cantos de sirena de los medios oficialistas, contabilizando sólo los triunfos en Santa Fe, Buenos Aires, Río Negro, Chubut y Tierra del Fuego, Unidad Ciudadana, un nuevo espacio de representación política creado el 19 de junio, apenas dos meses antes de las PASO, en su bautismo electoral ya se constituyó como opción preferencial de voto sobre el 50% del padrón nacional.

Para finalizar, debe reconocerse que (¡ay!) Cristina lo hizo de nuevo. Les ganó la elección a todos: Gobierno, medios oficialistas y partido judicial, coaligados.

CFK se mantiene así invicta electoralmente, al tiempo que un amplio abanico de alianzas nacionales a promover desde su novedoso espacio Unidad Ciudadana la tiene como actora central e indiscutido de cara a la renovación ejecutiva del año 2019. ¿No estamos de parabienes, estimados lectores de PERFIL?

*Director de Consultora Equis.