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Pata de palo

La detención del Pata Medina alienta la expectativa de una CGT con jefe único.

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QUEDARSE A GAMBA “Pata” Medina
QUEDARSE A GAMBA “Pata” Medina Foto:PABLO TEMES

Hay que remontarse a los incidentes entre bases sindicales y dirigentes para dimensionar la detención de Juan Pablo “Pata” Medina, titular de la delegación La Plata de Uocra y emblema de una dialéctica desnudada por ese enfrentamiento en Plaza de Mayo en el acto de la CGT del 7 de marzo. Episodio que vuelve lógico el refugio del izquierdista Juan Carlos Schmid en la sede de Mercantiles del siempre ubicuo Armando Cavalieri, e ilustra sobre un peculiar criterio de solidaridad de clase.

Doblegados por la crisis de representación de 2001, los “gordos” negociaron y consintieron prácticas reñidas con la tradición de concentrar de modo unipersonal el poder político y económico. Descentralización en la que cobró relevancia un nuevo perfil de afiliado en regionales del GBA: el antecedente de barrabrava en el currículum.

Más que discrepancia ideológica, el abucheo a la CGT expresó el tedio aspiracional de quienes exasperan por sucederlos con respaldo de esa fuerza de choque. Medina apareció rodeado de barras de Gimnasia en el mitin para resistir una acción judicial inspirada en el rechazo de María Eugenia Vidal y Marcos Peña a esa autonomía fuera de control.

La gobernadora se negó a pagar mayores costos acordados por Medina con la constructora Coninsa para destrabar el conflicto con Juan “Lagarto” Olmedo, de Uocra Quilmes, que paralizaba trabajos de electrificación en la estación Pereyra del Ferrocarril Roca. La amenaza de apedrear al jefe del Gabinete aceleró la denuncia por extorsión de esa firma en la Justicia contra Medina.       

Medina y Olmedo compitieron por negocios conexos a los obradores: custodia de maquinarias y herramientas, y provisión de viandas e indumentaria y calzado, entre los rubros más destacados y camuflados en convenios de “aportes extraordinarios” con las empresas, pero cargados a la cuenta del Estado.

Contagio. Lo mismo en Lomas de Zamora entre Walter “Lobo” Leguizamón (Uocra) y el disidente Sindicato de Trabajadores de la Construcción (Sitraic), de Víctor Grossi, a través de facciones de la barra de Los Andes, vuelta famosa por asesinar a dos miembros de la de Chacarita y con eso ganar simpatía en la de Boca Juniors, con la que compartió valet parking en el predio de La Salada durante el reinado de Jorge Castillo.

En Villa Fiorito, localidad más importante del Cuartel Noveno y base territorial de la hinchada de Los Andes, tuvo lugar la última balacera en marzo de 2014. Le costó la vida a un seguidor de Grossi y Leguizamón está prófugo desde entonces.

Intendentes y gobernadores convivieron con este sistema. La expansión de Olmedo hacia la obra pública en San Vicente es asociada a la estrecha relación con Julio Pereyra. El sindicalista es edil de 1PAIS en Florencio Varela, donde el intendente gobierna desde 1992. Pereyra promovió a Daniel Di Sabatino para el mismo cargo en aquel distrito, en el que permaneció hasta 2015.    

Al igual que con la proscripción a ingresar en la Casa Rosada dispuesta por Cristina Kirchner en octubre de 2010, por el vínculo con Cristian Favale, ex barra de Defensa y Justicia, en prisión por el crimen del estudiante Mariano Ferreyra, Pereyra atribuye la difusión de estos datos a una conspiración para impedir que presida un bloque unificado de diputados provinciales del PJ en la Legislatura desde el 10 de diciembre.

En Cambiemos, el rédito electoral parece supeditado a otro interés. Conformar la expectativa inversora sobre la firmeza del Gobierno para enfrentar a un orden político y económico paraestatal opuesto a metas estimadas como imprescindibles. Ampliación de la base tributaria para promover una baja impositiva, combate a la evasión fiscal y contención del gasto público.

Es lo que propone la gobernadora, con el ajuste al costo de la política en la Legislatura con idéntica urgencia: es posible que después del 22 de octubre promueva un recorte de un tercio del Presupuesto de este año para el próximo: 2 mil millones de pesos y la eliminación de la doble firma para autorizar gastos en la Cámara de Diputados. Es decir, la base del acuerdo parlamentario con Sergio Massa.

Un desafío para Manuel Mosca, operador de Vidal en ese ámbito y titular del cuerpo, con un primer punto a favor: el vicepresidente, Ramiro Gutiérrez, se propuso para persuadir a Massa de una reforma que limitaría una de sus principales fuentes de financiamiento. Gutiérrez fue ubicado por Massa en el cargo para controlar a Mosca. El cambio de perspectiva involucraría a otros legisladores de 1PAIS a punto de cumplir mandato y con propósito de una señal amistosa hacia Vidal.   

Lo que viene. Aun cuando la derrota electoral es aceptada en su entorno, Cristina no está dispuesta a resignar la suya. Con lenguaje cifrado, describió al diario El País sus próximos pasos. Aseguró que los líderes no tienen sucesión por la dificultad de transferir votos y que si la hubiera sería un proceso monárquico. Se autoreivindicó peronista y aseguró que su candidatura se debió a la falta de envergadura de otras.

No hay dudas de que batallará en la elección interna del PJ para renovar autoridades, que deberá convocar su actual presidente, Fernando Espinoza, sesenta días antes del final de su mandato, el 19 de diciembre. La ex presidenta anunció por el diario español algunas rectificaciones: no descarta participar del proceso si se atreven a enfrentarla para competir por el centro de la escena y, con eso, desecha la posibilidad de sindicar algún favorito.

En tanto, Gerardo Martínez parece haber sido beneficiado por el Gobierno, tal vez de modo involuntario: como efecto colateral de la detención de Medina y la advertencia de que podrían seguirlo Olmedo y el buscado Leguizamón, el secretario general de la Uocra tiene el camino despejado de disidencias en el seno de su gremio, que tendrá elecciones internas en diciembre.

Valiosa asistencia para no desplazarse en terreno sinuoso con pata de palo. Con José Luis Lingeri (AYSA) y Andrés Rodríguez (UPCN), sostiene la conducción tripartita de la CGT que, luego del 22 de octubre, retornará a la de un solo secretario general.