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Presidente por un día

Ante la crisis institucional, declárome Presidente en ejercicio virtual. Mis primeros decretos.

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Ante nuestra crisis institucional, sin otro aval que la imaginación y por el breve tiempo que dure la lectura de este artículo, declárome Presidente en ejercicio virtual y firmo éstos, mis primeros decretos de necesidad y urgencia:

01/Adóptase la democracia de fondo como forma de gobierno a ejercer mediante plan informático de plebiscito al instante. Cada ciudadano accederá a locutorios para plantear, influir y modificar (si coincide con la mayoría) el curso de los asuntos públicos.

02/El país se ordenará en siete regiones que deberá zonificar y reactivar un idóneo Congreso de la Producción Integral, que sesionará día y noche el tiempo que requiera la solución de la emergencia acumulada

03/Iniciase ya mismo la más intensa campaña de solidaridad para atender hambre, cobijo, salud y recuperación de los ciudadanos en mayor fragilidad.

04/Los 80 mil edificios públicos que por desidia o juicios permanecen sin uso, pasan a servir como dispensarios, comedores, geriátricos, hospitales, escuelas técnicas, cárceles y centros de rehabilitación.

05/Las millones de hectáreas de tierras fiscales sin cultivar les serán adjudicadas a las familias que deseen radicarse en las provincias que por sorteo les toque. Allí producirán sus alimentos de subsistencia y los de comercialización. El INTA les proveerá el plan Huerta 2013 y el Banco de la Nación la suma base para construir cooperativamente la vivienda inicial. Estas radicaciones servirán de referencia para alzar luego los centros cívicos que se requieran.

06/Las Fuerzas Armadas se civilizarán para abordar la lucha contra los males sociales del país. Sus mandos se sumarán a un Ministerio Integral de Defensa con Jefaturas ocupadas por técnicos del Conicet y universidades nacionales, que marcarán estrategias, urgencias y protocolos para liberar al país de drogas, coimas, truchaje de datos, justicia vana y sobre todo funcionarios que con patente de corso hacen gala de su fosforescente idiotez.

07/Se invita a todo argentino a reflexionar, elegir y donar objetos, muebles, máquinas, etc. que le sobren y entregarlos a Caritas, la que los distribuirá a quienes se acojan al punto 4.

08/Al Senado lo ocuparán 50 representantes, uno por cada institución que se elija por plebiscito: Regiones, Conicet, Redes Solidarias, Caritas, Centro de Ingenieros, etc. A la Cámara de Diputados, los 100 que designen las 4130 sociedades civiles dedicadas a acciones de bien público.

09/Los delitos económicos por el monto que sea deberán ser resarcidos con la suma total de bienes que posea el condenado a su nombre, al de testaferros, parientes, y sobre todo, al de la “madre política”, esto es, su suegra.

10/Convócase a ciudadanos idóneos a multiplicarse en una campaña de educación general para todas las edades y niveles. Sugiérese a filósofos, psicólogos, curas, periodistas, escritores, artistas, a reunirse con la ciudadanía en plazas y locales para conversar sobre lo real, lo imaginario y lo práctico de cada día.

11/El Obelisco pasa a ser base visual de datos de la situación socioeconómica. Cuatro “termómetros” de su altura (con líquidos de distinto color) indicarán, día a día, el estado del debe, haber, empleo y ahorro del país.

12/Intermediarios, gestores, y litigantes vestirán de color naranja para que la población pueda saber a qué atenerse y cuántos son los que pululan a su alrededor. Todo automóvil con vidrio polarizado será confiscado en el acto. El lenguaje legal será pasado al castellano cotidiano para que lo entienda hasta el último lechero de Chascomús. Esto es que “en el día de autos” pasará a ser, bellamente, “hoy”.

13/Informo que este arrebato me da cada tanto y que la primera vez que lo di a conocer solo recibió apoyo festivo.
Insólita reacción siendo que trata de un país “para llorar”

14/Despiérteseme, tómese este texto y déselo a conocer a fin de ser objeto de las burlas que su atrevimiento provoque.

15/A efectos legales se advierte que ciudadanos en edad canónica (mi caso) equivalen a grandes bebés, y son, por lo tanto, inimputables.

(*) Especial para Perfil.com



Esteban Peicovich (*)