COLUMNISTAS

Rafecas la tiene fácil

PERFIL COMPLETO

Recibe un caso muy fácil, jurídicamente hablando, en la causa Hotesur. Todo es claro, y todo está demostrado por papeles y declaraciones públicas hechas por los propios acusados:
1) La Presidenta es dueña de (lujosos) hoteles en el sur del país (negocios que se potenciaron durante la década), que administra con o a través de familiares y amigos.
2) Durante la década, los principales procesos licitatorios quedaron en manos de pocas personas, y en particular dos, que públicamente se jactaban de ganar casi siempre en esas convocatorias: Lázaro Báez y Cristóbal López.
3) Los dos “grandes ganadores” mantuvieron negocios con la Presidencia (es reconocido públicamente por las partes que eran “socios comerciales”), que incluyeron el depósito mensual de miles de dólares en la “reserva” de habitaciones. Los puntos 1, 2 y 3 son hechos públicamente admitidos por las partes y conforman una simple trama de corrupción (lavado de dinero), al viejo estilo, evidente, aquí o en cualquier país del mundo: los que se benefician millonariamente con la obra pública durante el gobierno no pueden pasarles dinero mensualmente a los negocios privados de aquellos que les permitieron ganar licitaciones millonarias.
Es simplísimo. No hay misterios, está todo sobre la mesa, no hay que buscar conexiones extrañas ni salir a encontrar eslabones perdidos: todo es obvio y reconocido por las partes. Qué suerte encontrarse con un caso facilísimo. A menos que uno lo quiera complicar, claro... Confiamos en que no será así.

*Doctor en Derecho. Extraído de su blog Seminario de Teoría Constitucional y Filosofía Política.



Roberto Gargarella