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Resultados PASO: los nuevos papelones de los encuestadores

Una mayoría pronosticó un triunfo claro de Cristina Kirchner de hasta 20 puntos por sobre Bullrich. Quiénes acertaron.

Resultados PASO: los nuevos papelones de los encuestadores
Resultados PASO: los nuevos papelones de los encuestadores Foto:Cedoc

Una vez más, una importante cantidad de encuestadores no acertó sus pronósticos.

Acorde con unas PASO que no tuvieron lugar (ver columna de este domingo en diario PERFIL), ya que más del 80% de los partidos no hizo internas, también una gran parte de las encuestas que se repitieron a lo largo de cuatro meses no existieron. Por lo menos en la provincia de Buenos Aires, la mayoría no coincidió con lo que sucedió realmente. Habrá que pensar que una parte de los encuestadores no logró interpretar adecuadamente a un electorado cada vez más difícil de prever. Y que a otros encuestadores nunca les interesó hacerlo, sino cumplir con los deseos de quienes los contrataron.

En la provincia de Buenos Aires, el eje político en el cual los consultores jugaron su saber, los sondeos de intención de voto comenzaron a circular a partir de mayo y desde ese momento quien aparecía como ganadora indiscutida en casi todos ellos era Cristina Kirchner. Desde mayo y hasta la semana pasada, esas encuestas arrojaban una diferencia de entre 4 y 20 puntos por encima de Estaban Bullrich. En algunos casos, los estudios postergaban al candidato oficialista a un tercer lugar, por debajo de Sergio Massa.

Con el 96% de las mesas escrutadas, Bullrich mantenía algunos votos más que Cristina, y Massa permanecía tercero cómodo, con el 15.50 % y menos de la mitad de los sufragios obtenidos por el ex ministro de Macri.

Entre las encuestadoras más conocidos y que erraron “por poco”, están Analogías, CEOP, Management & Fit y Ricardo Rouvier. Siempre vieron ganadora a CFK por al menos 4 puntos.

En cambio, la encuestadora de Hugo Haime llegó a dar en julio una diferencia de 19 puntos. De hecho, no daba segundo al candidato de Cambiemos sino a Sergio Massa.

Una encuesta de Raúl Aragón también ubicaba a la ex presidenta 10 puntos arriba de Bullrich. Y a este tercero, después de Massa.

La semana pasada, cuando la elección ya estaban encima, Analogías mantenía 4.7% de diferencia a favor de Cristina. La consultora de González-Valladares, le daba a Cristina 4,6 puntos arriba de Bullrich. Y Management & Fit mantenía 4,1 puntos a favor de la candidata de Unidad Ciudadana. Analía del Franco vio triunfadora a la ex presidenta por 3,2 puntos sobre Bullrich. El fin de semana anterior a las PASO, Artemio López publicó una encuesta de la consultora Dicen, explicando en detalle el nivel de profundidad de la misma: CFK aparecía 13,8 puntos arriba de Bullrich.

Haime, en cambio, en los últimos días bajó aquellos 19 puntos que un mes atrás veía a favor de Cristina, a sólo 3 puntos. “Se emparejó”, argumentó.

Hubo otras encuestadoras menos conocidas que también repitieron importantes márgenes de errores. Curiosamente, entre los cinco estudios que más cerca estuvieron de la realidad, tres son poco conocidos.

Synopsis le atribuyó a Cambiemos 2 puntos más que a Unidad Ciudadana. Y otra firma llamada Taquion (que trabajó con la Universidad Abierta Interamericana) le dio ganadora a Cristina por apenas 1,6 puntos.

La consultora que arrojó un pronóstico justo con el verdadero resultado de estas elecciones fue la poco conocida Opina Argentina, dirigida por Facundo Nejamkis. Sobre 1.700 casos en toda la provincia, concluyó en que Bulrrich y Cristina terminarían empatados con 34% de los votos, que fue lo que ocurrió. La consultora de Nejamkis también fue eficiente al anticipar que Massa obtendría el tercer lugar (dijo que con 16% de votos) y Randazzo el cuarto (con el 6%, apenas por arriba de su resultado real).

También Aresco, de Julio Aurelio, vio el virtual empate. Dio ganadora a Cristina por apenas 0,5 puntos. Casi lo mismo sucedió con OPSM, de Zuleta Puceiro, para quien ganaba Cristina con 0,3 puntos de diferencia. Igual que Opinaia, que vio ganador a Bullrich por 0,4% de diferencia.

Es cierto que el electorado se volvió más complejo para ser analizado, que los grandes sellos políticos ya no arrastran voluntades disciplinadas al cuarto oscuro y que el votante se tornó más independiente e impredecible. Pero las diferencias frente a la realidad de una gran parte de las encuestas obligan a pensar, una vez más, en serios problemas técnicos de la muestra o de su análisis. En cualquier caso, igual será mejor creer eso a que se trata de dibujos sponsoreados vendidos al mejor postor.