COLUMNISTAS

Sin reservas, sin recetas

PERFIL COMPLETO

Hoy los mercados volarán. Habrá inversores esperanzados con el levantamento de inmediato del cepo cambiario, ajustes por inflación en los balances, renegociación con los acreedores después del 10 de diciembre, señal de largada para la revalorización de los activos argentinos. Encarnada en los programas de Mauricio Macri, esa apuesta no sólo se acercó con el ballottage sino más aún con la derrota del oficialismo en la provincia de Buenos Aires. El rechazo a la receta dura kirchnerista no parece ser el espejo de un resurgir institucional sino, el rechazo a la inflación y al cepo productivo a la industria y el agro que mantiene la parálisis de la actividad nacional de hace dos años. A nivel nacional, el reflejo de la crisis oculta de las economías regionales, ahogadas en altos costos internos y un peso sobrevaluado que impide la competencia internacional.
Con todos los dólares posibles puestos sobre la mesa electoral para calmar y seducir a los sectores medios y apaciguar las variaciones del dólar blue no sólo no fueron eficaces sino que agotaron las arcas. Dejaron casi sin margen de maniobra al Gobierno y más al que está porvenir. Con el escenario político actual, ¿qué incentivos tienen Axel Kicillof y Alejandro Vanoli para mantener la tibia política de microdevaluaciones? ¿No tendrán más remedio que apelar a una receta extrema antes del ballottage? ¿Insistirán y cerrarán más el cepo para sostener las escasas reservas y no tener que irse con una crisis desatada?
¿Es probable también que Scioli cambie su discurso gradualista en lo cambiario e impositivo? Las primeras palabras del candidato oficialista son que acusará a Macri de devaluacionista y de aliado a los buitres. ¿Podrá sostenerlo, después de la paliza a las expectativas de ayer siendo que tanto Macri como Massa explicaron que irían por un camino menos gradual? Las respuestas vendrán desde la política más que desde la economía, que otra vez sufrirá las decisiones tomadas por tres personas. Quedamos encomendados, pues, al estado de ánimo presidencial

Ariel Cohen