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Todos conspiran

¿Hay un plan sistemático del imperialismo y sus aliados locales? ¿Se está penalizando a estos gobiernos por medidas progresistas y populares?

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Foto:AFP

Cristina Kirchner ya está sugiriendo o dejando oír a través de sus subordinados que si se la llama a declarar y se la procesa, eso significará un golpe de la derecha y la potencia imperial del Norte. Mientras fue presidenta tuvo la vaca atada (como decía Franco), pero la lejanía del poder habilita todas las conspiraciones. Mucho más si se interpretan los sucesos adversos como alianzas enemigas firmadas en la oscuridad.

Luis Bárcenas, tesorero del Partido Popular de España, está preso por corrupción. Desde entonces, una cascada de casos inunda los tribunales españoles. Nadie sostuvo la tesis conspirativa de que se estaba en presencia de una maniobra de la oposición, orquestada en las sombras para provocar la caída de la derecha encabezada por Mariano Rajoy.

Ayer citábamos varios casos de corrupción, favoritismo y mentiras vueltos públicos en algunos países latinoamericanos. Es cierto que el eje pasa por naciones cuya amistad Cristina Kirchner cultivó esmeradamente. La cuestión es si esta coincidencia de situaciones sospechosas o ya probadas por la Justicia forma parte de un plan de alguna gran potencia para cortar la flor y nata de gobiernos como el de Evo Morales, Dilma Rousseff y, próximamente, desacreditar a Cristina Kirchner. ¿Hay un plan sistemático del imperialismo y sus aliados locales? ¿Se está penalizando a estos gobiernos por medidas progresistas y populares? ¿Brasil, que ha mantenido buen diálogo con Estados Unidos y los poderes fácticos, ahora se ha convertido en el caso ejemplar con que la gran potencia del Norte quiere darles una lección a los insubordinados del Sur? Si se contesta afirmativamente a estas preguntas, deberá probarse una orquestada intervención en los asuntos latinoamericanos, lanzada para disuadir a cualquier gobierno con pretensiones de autonomía.

Como presidenta, CFK tuvo la vaca atada. Pero la lejanía del poder habilita todas las conspiraciones

Resulta difícil adoptar sin más datos esta hipótesis. Si se analizan los casos, las denuncias sobre el Petrolão pasaron de la prensa a la Justicia brasileña hace bastante tiempo. Mucho antes de que un periodista boliviano buscara a una ex amante para ponerle a Evo Morales un obstáculo en el camino del plebiscito mediante el cual quería lograr una reforma que habilitara su tercera reelección. Lo que habría que investigar es si hubo relaciones entre la oposición y la investigación periodística, o si, más directamente, la mujer que sale a hablar del pasado de Evo fue aconsejada por sus opositores.

Si un dirigente popular enfrenta adversarios que no quieren volver a verlo en el gobierno por otro período, debe cuidar su retaguardia y su entorno tanto como su buen nombre. No fue feliz la circunstancia de que el vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, exagerara sobre títulos académicos que no poseía. ¿Fue un agente de informaciones imperialista quien, casi al mismo tiempo, divulgó que Sendic, el vicepresidente uruguayo, también estaba magnificando sus méritos universitarios? En el caso de Linera, el golpe iba también contra Evo. En el caso de Sendic, es más difícil afirmar que la denuncia era un tiro contra Tabaré Vázquez. Resulta más sencillo pensarla como una intromisión en el difícil equilibrio entre izquierdas y derechas en el Frente Amplio.

Brasil es el caso más descomunal. Las redes de la corrupción ya han llevado a la cárcel a quien fuera la mano derecha de Lula, José Dirceu, uno de los fundadores del PT y ministro desde 2003 a 2005. Ese año, Dirceu tuvo que renunciar por diseñar y organizar el Mensalão. Fue juzgado y condenado a prisión. En 2015 fue nuevamente acusado en otro escándalo todavía abierto, el Lava Jato. Estos episodios rozaron al gobierno de Dilma casi desde un principio. O sea que los partidarios de la tesis “imperialista” deberían sostener que, por lo menos desde 2005, la maniobra conspirativa está en marcha, con el auxilio de la Justicia brasileña que condenó a Dirceu y a otros secuaces.

Es difícil asumir como probable la hipótesis de que detrás de los escándalos de corrupción esté el imperialismo

Más bien habría que decir que las denuncias de la prensa fueron ininterrumpidas e implacables y encontraron, incluso dentro del blando vientre de un sistema político que se protege, formas de llegar a los tribunales y ser abordadas allí con eficacia. Una de las razones que se alegan es que Lula no construyó un imperio periodístico adicto y que encontró jueces independientes. Los partidarios de la tesis de la intervención imperialista unida a las acusaciones difundidas por la prensa pueden reprocharle a Lula que no haya actuado como actuó Cristina Kirchner y quiso seguir haciéndolo hasta el fin aunque no tuvo ni el tiempo ni el apoyo institucional que necesitaba.

Nota al pie. En Ecuador, algunos funcionarios del gobierno han dicho que la oposición está “exacerbando” el caso de las dos mochileras argentinas asesinadas en Montañita. Los funcionarios locales afirman que las sospechas sobre la investigación tienen como objetivo poner en duda o desmerecer el cuarto lugar que Ecuador ocupa, en seguridad, dentro del continente. Falta menos de un año para la primera vuelta presidencial en Ecuador y Correa ya obtuvo una reforma electoral que le permite volver a presentarse por tercera vez.

 



Por encontrarse de viaje, Jorge Fontevecchia retomará su habitual contratapa el próximo fin de semana.



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