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Una graciosa sucesión de azares

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Finalmente Amado Boudou se presentó a la indagatoria y declaró. Luego continuó hablando para la TV. Al parecer, convenció poco, casi nada. Quizás algún memorioso de los 70 recuerde el sketch: Jorge Porcel encarnaba al Sr. Spidzicuchi, un buenazo que llegaba un minuto tarde al trabajo porque le pasaban cosas increíbles, pero ciertas. Todo comenzaba con una reunión entre un empleado “chanta” y “langa”, que interpretaba Ernesto Bianco y su jefe. Aquel había llegado tres horas tarde y, cuando se le pedían explicaciones, inventaba historias inverosímiles pero narradas con tanta elocuencia que terminaba por convencerlo. Luego, ingresaba el sufrido Spidzicuchi, quien relataba los infortunios que había padecido realmente. Como en esos desopilantes gags, si algo caracterizaba a su relato era la concatenación de azares que le jugaban en contra. En este caso, el jefe no se convencía y terminaba por sancionar a Spidzicuchi. A la luz de esa analogía, veamos algunas “Spidzicuchiadas” padecidas por el Sr. Boudou: es íntimo amigo de Núñez Carmona, que es amigo de Vandenbroele, quien maneja The Old Fund, que es contratado por Gildo Insfrán, quien paga $ 7,6 millones para reestructurar la deuda de Formosa con el Gobierno nacional, del cual Boudou es ministro y responsable de la negociación.  Quien además elabora un proyecto para ampliar la capacidad de La Casa de Moneda para imprimir billetes. Pero luego bloquea su propio plan. Milagrosamente, la AFIP, a su pedido, concede una moratoria extraordinaria a Ciccone. Casualmente Ciccone pasa a ser controlada por The Old Fund. Boudou niega conocer a Vandenbroele, que vive un tiempo en su departamento de Puerto Madero, donde paga expensas, cable y teléfono. ¡Además, un hermano de Boudou viaja con pasajes pagados por TOF!
Una analogía es una construcción mental que permite comparar cosas disímiles a través de un rasgo común. Como las caricaturas, las analogías son útiles para destacar algún aspecto. Aunque parezca contradictorio, su valor residual es destacar las diferencias:
Como Spidzicuchi, Boudou juega a ser una víctima del azar. Pero la diferencia es que Spidzicuchi era un buenazo sufrido. Boudou parece todo lo contrario. El vice se se asocia más al seductor carismático encarnado por Ernesto Bianco. La diferencia es que éste convencía a un jefe sensible al embaucamiento. Boudou, que ya no convence a nadie, deberá convencer a Lijo. Spidzicuchi era el personaje de un sketch cómico. En cambio el vice es el protagonista de una realidad dramática. Colofón: argumento de un niño que se llevó “sin querer” el útil de un compañerito: “Seño, yo no fui; ¡me lo pusieron en la mochila!”.

*Director de González/ Valladares Consultores.



Federico González*