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Una inquietud futurista

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Hay sectores que ya se están recuperando y otros que aún no. Todos descuentan sí que en 2017 estarán mejor que ahora. Con ese escenario de relativa tranquilidad y optimismo en el Coloquio de IDEA, la inquietud, aunque suene futurista, es qué pasará en 2018. O traducido: ¿cuán sostenible es el crecimiento después de las elecciones de 2017? “Hoy el debate es sobre la sustentabilidad del crecimiento”, decía Juan Pablo Ronderos, economista de Abeceb, a sus interlocutores el jueves. Ayer, Dante Sica, su jefe, lo expuso con todas las letras en un panel junto a Miguel Bein y a Eduardo Levy Yeyati. “El desafío que tenemos es volver a crecer y salir de ese ciclo volátil para tener un crecimiento sostenido en el tiempo”. A su entender, el Gobierno optó en un primer tramo de su gestión por privilegiar las correcciones macro, y que ahora hasta las elecciones privilegiará la gobernabilidad: léase, un déficit fiscal más alto, que rondará el 5% para el año que viene, similar al de este año. “Pero en 2018 volverá la agenda del ajuste fiscal más fuerte, y la apuesta del Gobierno es que igualmente la economía crezca por impacto de la inversión”, dice Ronderos. Estima una expansión del PBI del 4% para dentro de dos años.

Eso sería una novedad. En sus informes a clientes Bein calcula por ahora que tras un salto de hasta 5% en 2017, habría apenas una suba del 1% del PBI en 2018. Repite siempre sobre la lógica de “navegación a vela” de la economía argentina, que salta por impulso del consumo (70% del PBI) en años de elecciones y se contrae en años sin comicios.

“Este gobierno nació con estigma de falta de gobernabilidad, por tener al peronismo en la oposición”, apunta Luis Secco, economista que trabaja en el Banco Nación. “Y por eso se postergan algunas decisiones con costo político”, añade. Para él, en 2017 habrá una “recuperación moderada”, pero con un plus: “La baja de la inflación puede potenciar ese rebote moderado”. A Secco lo preocupa que el Gobierno no se endeude  ya todo lo que puede para financiar el déficit. “Cuando dependés del mundo, si algo cambia podés quedarte sin crédito unos meses”, advirtió.

Asegurar el crecimiento de largo plazo, va a ser el tema central subterráneo en el año de las elecciones. El Gobierno quiere poner sobre la mesa, por ejemplo, reformas laborales por sector. “Es un desafío de competitividad para el sector público y el privado”, dice Sica. n