COLUMNISTAS REGISTRO NACIONAL DE DATOS GENETICOS

Una ley que salvará a cientos de mujeres y niños

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Lamentablemente hay cientos de mujeres que sufren una violación en nuestro país. La mayoría de los casos quedan en el anonimato, pero hay otros que han sido emblemáticos, como la violación y asesinato de Lucila Yaconis de 17 años, en la Ciudad de Buenos Aires en el 2003, Judith Claudia Palma, de nueve años de Salta en mayo de 2013, y hace unos días Rocío Abigail Juárez, de 22 años en Zárate, provincia de Buenos Aires. El 31 de agosto de 2011 el proyecto del Banco de Datos Genéticos de Violadores tuvo media sanción en el Senado de la Nación. El 20 de noviembre de 2012 se firmó el dictamen de mayoría sin modificaciones en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados, presidida por el diputado Albrieu (FPV, Río Negro). Y, desde ese día, está “durmiendo” en la Comisión de Familia que preside la diputada Silvia Risko (FPV, Misiones). El martes pasado fracasó la reunión por falta de quórum. Este proyecto crea el Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual que funcionará en el ámbito del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. El registro almacenará la información genética asociada a una muestra obtenida en el curso de una investigación criminal y de toda persona condenada con sentencia firme por los delitos enunciados. El mismo tendrá por fin exclusivo facilitar el esclarecimiento de los hechos que sean objeto de una investigación judicial en materia penal. Para comprender este proyecto, vale aclarar que el ADN es una doble cadena que está formada por nucleótidos (moléculas orgánicas). Infinitas combinaciones de estos nucleótidos hacen posible las diferentes secuencias de ADN. Un gen es un fragmento de ADN localizado en un lugar específico en los cromosomas que tiene una cierta función, la cual será realizada con la síntesis de una proteína.

Aunque parezca sorprendente, la composición del ADN es casi idéntica entre los seres humanos. Entre una persona y otra, la constitución genética es casi 99% igual. En esta mínima diferencia molecular entre personas, es donde entra en juego la llamada “huella genética” (genetic fingerprinting), una técnica que ayuda a identificar personas de acuerdo a su perfil genético. Esta técnica identifica secuencias de ADN que se repiten en el genoma de una persona (“marcador molecular’’), pero presentan una gran variabilidad entre individuos. Estas repeticiones se conocen como “numero variable de repeticiones en tándem’’ (VNTR). La muestra de ADN se procesa, el material genético se amplifica obteniendo millones de copias con la técnica de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), y con la utilización de marcadores, los resultados se interpretan mediante la identificación de “picos” en el monitor de una computadora o barras en un gel, buscando coincidencias entre muestras. Estos tests diagnósticos genéticos se realizan en casos de filiación y en la medicina forense, como en el caso de Angeles Rawson, que aunque no haya sido víctima de una violación, la utilización de los estudios de ADN ha sido de gran utilidad en la investigación criminal.

La Comisión de Familia convocó a una reunión en conjunto con la Comisión de Presupuesto, presidida por el diputado Roberto Feletti (FPV, Ciudad de Buenos Aires), para el próximo martes 2 de julio. Si no se firma dictamen para que pase al recinto para su votación, la negligencia será realmente terrible.

Este tema es ignorado desde el 2008. Si no se sanciona en estos meses, a fin de año perderá estado parlamentario.

Al ser un año electoral, es muy probable que haya pocas sesiones ordinarias. En el 2011, hubo sólo siete en Diputados, pero este tema necesita una sanción urgente, ya que podrá salvar vidas.


*Médico (UBA), especialista en patología molecular y genética (Harvard).



Jorge Dotto