COLUMNISTAS EXCLUSIVO: ESCRIBE MAURICIO MACRI


Una nueva etapa

El Presidente de la Nación repasa sus primeros nueve meses de gestión

Presidente. Asegura que “lo importante es que el país ya está en marcha”.
Presidente. Asegura que “lo importante es que el país ya está en marcha”.
Foto:Cedoc Perfil

Hace poco más de nueve meses los argentinos empezamos a transitar una nueva etapa. No porque haya llegado un nuevo gobierno, sino porque desde cada una de nuestras provincias decidimos avanzar juntos en el camino del cambio. Un camino que pasa por decirnos la verdad, por ser confiables y por confiar en el otro; que requiere soñar en grande y trabajar día a día para hacer realidad lo que nos propongamos.

Sabíamos que estos meses no serían fáciles, y así lo dijimos desde el primer día. Porque estamos convencidos de que sólo es posible construir desde la verdad. Fuimos muy claros, desde antes de asumir, en hablar de los problemas que enfrentábamos y en plantear nuestros objetivos: avanzar hacia un país sin pobreza, combatir al narcotráfico y unir a los argentinos.

Partimos desde una situación muy difícil. La economía estuvo cinco años sin crear empleo y con una inflación tan alta que evaporaba los salarios de los argentinos. El narcotráfico había empezado a penetrar en nuestro país y el Estado no le hacía frente. Además, el país parecía dominado por el conflicto y la división, por la mentira y la desconfianza, y se había alejado del mundo: había peleas abiertas con nuestros vecinos, conflictos comerciales y muy poco interés por parte de otros países en lo que nosotros podíamos aportar.

En estos meses avanzamos en cada uno de estos objetivos. Y si bien sabemos que todavía falta para solucionarlos todos, logramos corregir el rumbo y empezamos a avanzar hacia ese país que todos queremos: una Argentina que crece, que tiene el motor en marcha y que genera oportunidades para que cada persona, viva donde viva, pueda desarrollarse como merece.

Con el objetivo de pobreza cero como guía, comenzamos a ordenar la economía para generar inversión y que crezca el empleo: eliminamos el cepo y unificamos el tipo de cambio, pusimos fin al default, normalizamos el Indec y quitamos retenciones. Además, lanzamos el plan de infraestructura más ambicioso de la historia, el Congreso aprobó las leyes de autopartes y la ley Pyme, y tiene en consideración nuestros proyectos de leyes de emprendedores y de primer empleo. El camino es claro: para reducir la pobreza tenemos que crear empleos. Y también es necesario cuidar y acompañar a quienes más lo necesitan. Por eso avanzamos mucho para que cada argentino tenga un piso mínimo de ingresos. Todos los niños tienen derecho ahora a una asignación, el seguro de desempleo se multiplicó por siete y el Congreso aprobó por amplia mayoría la pensión universal para los adultos mayores, entre muchas otras medidas sociales que van desde la creación de la Red Nacional de Espacios de Primera Infancia hasta la Tarifa Social Federal para el transporte, el agua corriente y las cloacas, la electricidad y el gas.

Después de muchos años en los que el Estado optó por mirar hacia otro lado, en estos meses comenzamos a combatir el narcotráfico. Hace pocos días lanzamos en Tecnópolis, junto con una gran cantidad de gobernadores y referentes de todos los partidos y de la sociedad civil, el compromiso por una Argentina sin narcotráfico. Declaramos la emergencia en seguridad, iniciamos el traspaso de la Policía Federal a la Ciudad de Buenos Aires y empezamos a equipar a las fuerzas de seguridad y a recomponer su situación salarial. Hay grandes desafíos por delante y queda mucho por hacer, pero los resultados empiezan a llegar: detuvimos a varios de los prófugos más importantes del país e incrementamos exponencialmente las incautaciones de drogas ilegales. De esta manera, comenzamos a recorrer con decisión el camino necesario para que nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos podamos vivir tranquilos en un país cada vez más seguro.

La única manera de avanzar en nuestros proyectos es uniéndonos, todos los argentinos, porque juntos somos más.

Por eso dialogamos con todos los sectores, porque creemos que todos tenemos algo que aportar: establecimos un vínculo fluido con los gobernadores, intendentes y sindicatos y restablecimos el papel del Congreso como un ámbito de discusión de políticas públicas. No nos creemos infalibles ni buscamos imponer nuestras ideas, creemos en la libertad de expresión y en el valor de la diversidad. Por eso pusimos fin a la discrecionalidad en la publicidad oficial; los medios públicos dejaron de ser aparatos de propaganda y abrimos el gobierno a la prensa con conferencias para poder dialogar con los medios y la sociedad.

Argentina tiene mucho para aportar a los grandes desafíos del mundo y con la ayuda de otros podemos avanzar más rápido en la construcción del país que queremos. En ese sentido recibimos a los presidentes de Italia, Francia, Estados Unidos y México, entre otros países, y al secretario general de Naciones Unidas. Participamos de la Cumbre del Mercosur, del Foro Económico Mundial, de la reunión del G-20 y visité distintos países para ampliar nuestras redes y buscar oportunidades de crecimiento para los argentinos.

Estamos avanzando porque los argentinos confiaron y confían en que el cambio es posible. Poco a poco la economía se está ordenando, recuperamos el valor del diálogo político dentro y fuera del país y comenzamos a hacer frente al narcotráfico. En los próximos seis meses comenzaremos a cosechar parte de lo que con tanto esfuerzo sembramos. Con la inflación en baja, la inversión en alza y el aporte del mayor plan de infraestructura de la historia del país (ya hay casi mil kilómetros de autopistas en obra), confiamos en que la economía y el empleo empezarán a crecer en los próximos meses.

Hay muchos más proyectos para el resto del año y para los próximos años. Pero lo importante es que el país está en marcha.

El cambio ya empezó, no por una persona ni por un gobierno, sino porque todos entendimos que juntos podemos más y que llegó el tiempo de construir el país de nuestros sueños. Y en este camino  contamos con el aporte de todos: sector público, privado, organizaciones sociales, intelectuales y periodistas como los que trabajan en PERFIL, a quienes aprovecho para saludar en este nuevo aniversario. Sigamos juntos hacia adelante.