COLUMNISTAS DEFENSOR DE LOS LECTORES

Viajes, invitaciones y normas

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DE MANUAL. Normas de ética que no se cumplen.
DE MANUAL. Normas de ética que no se cumplen. Foto:Cedoc Perfil
Hace muchos años –demasiados, lamentablemente–, el envío de periodistas en viajes para cubrir informaciones era una conducta habitual de los medios periodísticos. Hace ya cierto tiempo, cuando las condiciones económicas comenzaron –con gravedad creciente– a desfavorecer las arcas de las empresas de este espacio, los viajes se hicieron cada vez más espaciados hasta casi desaparecer, salvo mediante un recurso que fue creciendo, en algunos casos, con el objetivo de publicar materiales periodísticos generados en otras latitudes, con mayor o menor atractivo según cada caso: responder afirmativamente a invitaciones de gobiernos, instituciones u organizaciones no gubernamentales, corporaciones o empresas interesadas en difundir sus actividades. Cuando este ombudsman señala que esto es así “en algunos casos” pretende diferenciar entre lo auténticamente periodístico y la mera intención promocional, publicitaria o de lobby. Algunos medios –los menos– mantienen aún una política restrictiva: sólo aceptan el envío de sus periodistas haciéndose cargo de los gastos que ello origina; algo sólo factible cuando los números de la empresa invitada son superavitarios. Otros reciben la propuesta de que los anfitriones corran con esos gastos sin cuestionamiento alguno y aceptando que habrá más de arena que de cal en el sistema de equilibrio entre lo puramente periodístico y lo promocional. Una tercera vía es aceptar como factible hacer buena aplicación de este oficio aun cuando la o las notas consecuentes puedan contener los mensajes que el anfitrión quiera transmitir, aunque con mayor influencia en textos y fotografías de lo que periodísticamente es bueno para los lectores, televidentes, escuchas radiales o usuarios de portales de internet.

PERFIL ha optado, en muchas oportunidades, por  esta última alternativa. Su Código de Etica contiene un artículo, el 20 (inspirado por el ex Defensor de los Lectores Nelson Castro hace ya varios años) que especifica con claridad cuándo y cómo  pueden ser aceptadas las invitaciones. Tal protocolo, que tiene carácter taxativo, está indicado en las páginas 47 y 48 del manual de estilo Cómo leer el diario. Este ombudsman quiere reproducir algunos de los ítems: “Diario PERFIL sólo aceptará invitaciones bajo circunstancias singulares y subordinando tal aceptación al siguiente marco regulatorio: 1. Invitaciones del gobierno (nacional, provincial o municipal): sólo serán aceptadas cuando se trate de un viaje presidencial con carácter de visita de Estado. 2. Invitaciones de gobiernos extranjeros: serán aceptadas sólo cuando lo justifique un auténtico interés periodístico, sin condicionamiento alguno de publicación y sin limitaciones en cuanto al movimiento y libertad de elección de fuentes para el/los enviado/s. 3. Invitaciones de organismos internacionales (…), de organizaciones no gubernamentales o de organizaciones nacionales o internacionales relacionadas con la actividad periodística, en todos los casos con idéntico sentido expresado en el punto 2. 4. Invitaciones de empresas nacionales o extranjeras: ídem 2 y 3 (…) 5. En ninguno de los casos indicados, la aceptación del viaje y su concreción ulterior podrán condicionar, limitar, subordinar o afectar el material periodístico que el/los enviados elaboren para su publicación en PERFIL. 6. Será responsabilidad directa del jefe de Redacción el control de calidad y contenidos del material periodístico consecuente, prestando especial cuidado en evitar que se incurra en mensajes parapublicitarios o promocionales a favor de quienes hubieren formulado la invitación. 7. Todo viaje será aprobado por el jefe de Redacción, con comunicación previa fehaciente al ombudsman, quien deberá expresar eventuales comentarios hasta 48 horas antes de la iniciación del viaje, salvo caso de urgencia. Cuando ésta ocurra, podrá intervenir en igual sentido hasta el momento de la partida”.

Además de lo indicado en el artículo 20 del Código de Etica, este ombudsman propuso y fue aceptado que en cada artículo derivado de esos viajes se consigne un párrafo que indique que se trató de una invitación y qué organismo oficial, no oficial o empresarial la formuló y financió.

Al parecer, el tiempo va diluyendo algunas normas que deberían ser sostenidas a favor de la transparencia que merecen los lectores de este diario. En algunas secciones (Espectáculos, Turismo, en particular), lo establecido en el artículo 20 y en el complemento indicado en el párrafo anterior no se está cumpliendo; son numerosas ya las transgresiones a estos principios. Será saludable que las reglas sean respetadas.