COLUMNISTAS DESAFIO BONAERENSE

Vidal, el fin de la inocencia

Los fugados y el Presupuesto van a estar en la mesa de su reunión con intendentes. Qué hay detrás del poder opositor.

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Los operativos policiales en el conurbano sur para dar con los fugados del penal de General Alvear y el rechazo del Frente para la Victoria a votar el Presupuesto confirman que  de  la relación que María Eugenia Vidal establezca con los intendentes peronistas depende superar en forma airosa los desafíos planteados a su gestión a tres semanas de haber asumido el cargo de gobernadora.

Es la primera conclusión de la fallida estrategia que Sergio Massa impuso a la coalición parlamentaria del Frente Renovador con Cambiemos y el Frente Amplio Progresista (FAP). Un acuerdo con el bloque K para alcanzar una mayoría superior a la especial de 61 votos requerida por las emergencias en Seguridad, Infraestructura y Penitenciaria incluidas en el paquete de leyes. 

La opinión de Jorge Sarghini después del fracaso fue determinante para que Vidal clausure esa vía al disponer por decreto las dos primeras medidas. “El único que puede sacarnos de esto es el Chino”, argumentó el presidente de la Cámara de Diputados. Con Juan Amondarain, jefe del bloque massista, testigo del acting que atribuyen haber montado a José Ottavis para negarse a  bajar al recinto.        

Walter Abarca habría sido el instigador de la descompensación que el titular de la bancada del FpV adujo frente a la delegación de legisladores que concurrió, inquieta, a su despacho. El ex secretario privado de Néstor Kirchner advirtió a Cristina Fernández que el acuerdo era un hecho y promovió la comunicación telefónica que forzó a Ottavis a deponerlo.

“No están dadas las condiciones por un marco nacional desfavorable”, balbuceó  Ottavis, asistido por un paramédico. Las auditorías de la nueva administración y la intervención de la Afsca y la Afstic componen ese cuadro. Una cruda descripción de la transformación del kirchnerismo en 12 años de ejercicio de poder. Oposición a demandas ciudadanas y defensa aparente de los intereses que se había propuesto combatir en territorio bonaerense con La Cámpora como brazo armado.

El Chino aludido por Sarghini es el líder del Movimiento Evita, Fernando Navarro, preocupado por “huir de la locura de los dos extremos” como confió a un legislador del oficialismo. Los temas sanitarios son una pasión poco oculta del Chino. Logró que Juan Francisco, su hijo y concejal, sea secretario de Salud del intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. Su esposa, la partera Nancy Gaute, dirige el hospital Gandulfo.
Juan Francisco fue uno de los productores del documental Cristina, militante de un proyecto, que refleja la charla que la ex presidenta dio en Monte Grande en 2000. “Estamos discutiendo lo que el establishment quiere y no los desafíos pendientes: para ver cómo los resolvemos la voz de Cristina nos da una síntesis”, dijo en su estreno en setiembre de 2015.

Pero su designación encierra otra clave. Consolida el vínculo de Navarro con la decena de intendentes que responden a Insaurralde, disgustado con Daniel Scioli por no lograr la inclusión en las listas de legisladores que representen sus intereses. Especialmente fondo para obras que no están comprendidas en el que debería prorrogar la gobernadora.

El Chino aportaría tres legisladores, más el ex presidente de la Cámara, Horacio González. Vidal estaría a sólo un voto de los dos tercios que todavía precisa: los decretos deben ser convalidados por la Legislatura si prospera el diálogo iniciado con Federico Salvai a instancias  de Marcelo “Oso” Díaz, jefe del FAP en el recinto.

Los 25 mil planes que maneja el Movimiento Evita podrían ser parte de los temas sensibles a abordar. Dependen del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación que conduce Carolina Stanley, esposa de Salvai.        

El ministro de Gobierno pretende retomar el plan original de endeudamiento de 65 mil millones y un fondo de 15 mil millones en obras para municipios, contra los 45 mil millones y 15 mil millones acordados antes que se cayera la sesión prevista ahora para la primera semana de enero.

Cumbre. Será difícil que el escape del penal y el Presupuesto aparezcan disociados en la agenda que los intendentes tratarán este lunes en la reunión a la que fueron convocados por el presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM), Julio Pereyra. En el distrito que gobierna hace 25 años, Florencio Varela, se realizaron los intensos rastrillajes para cercar a Martín y Cristian Lanatta, y Víctor Schillaci.

Allí visitaron a Marcelo Melnyk, dueño de una pizzería en Quilmes de donde son los autores del triple crimen de General Rodríguez. No es la primera vez que a Pereyra lo roza un caso policial: su nombre se ligó a Cristian Favale, uno de los condenados por el asesinato del joven militante del PO Mariano Ferreyra, en una protesta ferroviaria.

Miembro de la barra de Defensa y Justicia, Favale fue recomendado por Pereyra para ingresar al Roca. La novedad es que Juan Patricio Mussi aparezca mencionado por su vínculo con  Schillaci  a través de su hermano Juan Pablo. Juan Patricio es el intendente de Berazategui y con Jorge Ferraresi de Avellaneda se presentó a Vidal con el mandato de opositor en la reunión que mantuvo con los 135 de toda la Provincia. Los dos reivindican la conducción de Cristina y mantienen estrecha relación con La Cámpora.

El gobierno bonaerense temía algún incidente carcelario con el antecedente del escape de cinco presos en la Comisaría 3ª de William Morris el primer día de diciembre. Entre ellos, Marcelo Robledo, implicado en el asesinato del Loco Nene, jefe de la barra del Deportivo Morón: de buenos vínculos con las autoridades salientes del municipio que desde el 10 gobierna Ramiro Tagliaferro, esposo de la gobernadora.       

El día 17 fue atacado el secretario del Juzgado de Garantías 6 que investiga esa causa, Diego Ramos. Su titular, Lucía Casabayo, es hermana de Joaquín, secretario de Horacio González, opositor a Ottavis en Diputados. Casabayo es de las magistradas denunciadas por violentas por la Asociación Judicial bonaerense.

La huida de un penal de máxima seguridad con el jefe del Servicio Penitenciario ausente fue un golpe sofisticado que superó las prevenciones. Y el fin en la edad de la inocencia para María Eugenia Vidal.

* Analista político.



dbilotta