COLUMNISTAS TASAS CHINAS

“Yo fui la mantenida de un hombre rico” (pop)

PERFIL COMPLETO

En 1951, Robert Rauschenberg produjo una serie de pinturas blancas tituladas White Paintings, con las que se burlaba del exceso de testosterona del expresionismo abstracto en boga en los 50 con un recurso ya utilizado por Malevich en 1918, cuando la Revolución Rusa aún toleraba el arte revolucionario. Dos años más tarde, Rauschenberg convertía la burla en happening al pedirle al padre del expresionismo abstracto, Willem de Kooning, un dibujo para borrarlo con una goma de borrar y convertirlo no en otra pintura blanca de Rauschenberg sino en un dibujo de De Kooning borrado que Rauschenberg tituló Erased De Kooning Drawing.

Las pinturas blancas de Rauschenberg de 1951 seguramente resonaron en 1968 en el diseño de la cubierta del álbum blanco de los Beatles, obra del atildado inglés Richard Hamilton, padre del pop. Doce años antes, Hamilton había diseñado un póster collage para promocionar la exhibición This Is Tomorrow combinando recortes de publicidades de objetos de consumo aspiracionales en el contexto del racionamiento de posguerra y el austero Estado de bienestar. En aquel poster, que terminó siendo el certificado de nacimiento del arte pop, Hamilton interpelaba retóricamente: “¿Qué es lo que hace a los hogares de hoy en día tan diferentes, tan atractivos?” y mostraba, rodeados de electrodomésticos y jamón enlatado, los cuerpos desnudos perfectos de una mujer en un sillón Bauhaus y de un fisiculturista con un lollipop gigante a la altura de la ingle, en cuya cabeza se leía la palabra “pop”.

Pero ya en 1947, sir Eduardo Luigi Paolozzi debutaba con otro collage heredero del dadá de Tristan Tzara y Marcel Duchamp en el que una mujer, en ropas livianas para la época, confesaba desde la tapa de la revista Intimate Confessions: “Yo fui la mantenida de un hombre rico”, mientras una mano apuntaba a su cabeza una pistola de la que salía un globito insinuante con la palabra “pop”.

Es posible que el arte conceptual haya comenzado y acabado con el mingitorio de Duchamp. Es posible en cambio que, como decía el minimalista Sol LeWitt, el arte conceptual sea bueno si la idea (el concepto) es buena y que, por lo tanto, la capacidad de producción conceptual sea virtualmente infinita. Pero en la era del gurú y del mercado, lo imprescindible en el arte parecería ser la imagen corporativa, el objeto o el estilo distinguible, la marca registrada.

Andy Warhol solía visitar la galería de Leo Castelli para espiar las obras de los decanos del pop americano Rauschenberg y Jasper Johns y envidiarles el estilo y el éxito comercial. La anécdota cuenta que el triunfo de Warhol debe mucho a su espíritu emprendedor y a sus consultas a amigos y conocidos sobre qué debería pintar y cómo. Del consejo de uno de estos amigos de reproducir una imagen icónica de la cultura pop, y del recuerdo de un pasado de idénticas comidas proletarias, surgió la emblemática lata de sopa Campbell. Y del curador de la primera exhibición de esta serie surgió la idea de integrar las 32 reproducciones de latas en una sola pieza, para lo cual el galerista tuvo que recomprar las cinco latas ya vendidas. Una de ellas, al actor Dennis Hopper, cuenta la anécdota.

No hay mucha distancia entre las sopas de Warhol de 1962 y el tiburón en formol de Damien Hirst de 1991 o su parasitación del pueblo de Ilfracombe con tiendas temáticas donde comercializa carísimos objetos en formol marca Hirst que los turistas compran como souvenirs al precio de una obra de arte menor. O, más cerca del barrio, las tiendas de Romero Brito Fine Art for the Bedroom en Miami o el Estilo Milo palermitano. En su esencia, tampoco hay mucha diferencia entre el pop sesentista y tantos artistas de estilo diverso que emplean un pequeño ejército de manos jóvenes y económicas para llevar a la tela, una y otra vez, con ligeras modificaciones, el mismo diseño patentado, práctica tan antigua como el arte de caballete.
“Yo pinté un LeWitt en el Borges”, me cuenta una amiga que es también una de las mejores dibujantes de esta ciudad dotada de artistas. “¿Vos decís que deje de dibujar para empezar a dibujar siempre lo mismo y tener una marca registrada?”.

La marca registrada es el gesto de supervivencia del artista en la era de la reproducción mecánica.

*Economista y escritor.



elevyyeyati