En la provincia de Santa Cruz todavía
quedan rastros de los antecedentes de Néstor Kirchner. En la hemeroteca de Río
Gallegos, fotos, documentos y declaraciones periodísticas
hablan de un hombre muy distinto al que hoy se presenta como abanderado de los derechos
humanos.
Entre las evidencias que vinculan a Kirchner con la dictadura sobresalen
dos fotos que datan del 9 de abril de 1982, a pocos días de iniciada la guerra de
Malvinas. Las dos fotografías, publicadas por diarios locales, muestran al abogado Kirchner mirando
a cámara y
escoltando al general Oscar Enrique Guerrero.
Por entonces, Guerrero era comandante de la XI Brigada de Infantería Mecánica del Ejército.
Más adelante,
en 1981, condujo a la policía bonaerense en tiempos en que la Provincia albergaba
por lo menos nueve centros de detención clandestina.
Correo del Sur, uno de los diarios que publicó una de las
fotos, tituló la nota:
“Amplio apoyo de las fuerzas vivas a las Fuerzas Armadas”.
Un ex compañero de ruta del joven Kirchner asegura que la foto no fue un incidente aislado,
sino que
Guerrero tenía un diálogo cordial con el actual Presidente y otros peronistas que
se situaban a la derecha del movimiento y reivindicaban a Isabel Martínez de Perón.
Otro de los “tesoros” que encontró la revista
Noticias es una solicitada que publicó el matrimonio
Kirchner en el diario
La Opinión Austral. Dirigido a la “comunidad
santacruceña”, y en respuesta a una bomba que alguien había colocado frente al estudio de
abogado que el Presidente tenía en esa época, el texto no tiene desperdicio.
“Respecto de los hechos acaecidos, esta es la única manifestación pública que este
estudio efectúa,
dejando en manos de la Justicia la prosecución de las investigaciones pertinentes, conforme
debe ser en un Estado de Derecho”, dice la solicitada.
El texto se publicó el 9 de noviembre de 1981.
¿Existía por entonces el “Estado de Derecho”?.
Es verdad que
estuvo preso durante 72 horas en 1977, pero lo trataron bien y lo interrogaron con
amabilidad. Lo trataron de “doctor” y le preguntaron si había visto banderas montoneras
en Plaza de Mayo. Dijo que sí.
El coronel Alberto Calloni, jefe del Ejército en Santa Cruz en ese momento, lo despidió con
tono paternal, era conocido de la familia.
Contactos con militares, discurso conservador, negocios financieros.
¿Es posible que haya cambiado tanto?
Ingrese su usuario y contraseña para dejar un comentario. Si no está registrado haga clic aquí para crear un usuario.