La visita que realizará mañana el mandatario estadounidense,
George W. Bush, a su principal aliado en Sudamérica,
Colombia,
será un espaldarazo por su apoyo incondicional a todas las
políticas que implementó Washington en América Latina.
El jefe de Estado norteamericano estará
unas seis horas en la capital colombiana, tiempo en el cual
Bush se entrevistará en privado con el presidente colombiano,
Álvaro Uribe, a quien considera como un "amigo" y "aliado".
"Hemos tenido con Estados Unidos una alianza leal. Nosotros somos
aliados leales con Estados Unidos y hermano fraterno de América Latina. Recibimos al presidente
Bush con amistad, con afecto, con la gratitud, recibimos al mandatario de un país amigo",
declaró Uribe.
El colombiano ha sido un férreo aliado de Bush en la región
mientras que otros mandatarios de corte socialista han criticado duramente las políticas que la
Casa Blanca presenta para Latinoamérica.
Asimismo,
la presencia de Bush en el país andino buscará frenar la presencia
ideológica en la región que ha tenido el presidente
venezolano, Hugo Chávez, quien simultáneamente realiza una
gira "antibush" por el continente.
"Son tantos los temas de la agenda bilateral: el Tratado de Libre
Comercio, la fase de consolidación del Plan Colombia. El otro es el
tema en que están ambos gobiernos particularmente interesados, el
de los combustibles alternativos", dijo Uribe.
Bush llegará mañana al mediodía a la capital colombiana rodeado de
tres fuertes anillos de seguridad y además, tendrá la protección de unos 21.000 efectivos de
la Policía, de los cuales unos 7.000 lo protegerán por los sitios donde se encuentre.
El espacio aéreo de la
capital colombiana estará cerrado por dos horas.
Entre las actividades que realizará Bush durante su estadía está programado que visite la
histórica Casa del Florero, en la Plaza de
Bolívar, y posteriormente recibirá honores militares en la Casa de Nariño (sede del
Ejecutivo).
La llegada de Bush tiene igualmente nerviosas a las autoridades,
que el pasado jueves develaron un plan de la guerrilla de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para sabotear la venida
del jefe de Estado.
Ante la visita de Bush, se tomaron fuertes medidas de seguridad, entre ellas, la
suspensión de la ciclovía (jornada dominical
deportiva), ley seca, suspensión de los salvoconductos de armas de fuego y restricción al
tránsito de motocicletas con parrillero (pasajero). Igualmente, se prohibió el transporte de
mudanzas, escombros o cilindros de gas, desde las 18:00 horas (local) del viernes 9 de marzo, hasta
las 6:00 del lunes 12 de marzo.
Por su lado,
los sindicatos, partidos de izquierda y estudiantes de
universidades estatales marcharán nuevamente mañana, la tercera
vez en una semana, para protestar contra la visita del presidente estadounidense.
"Los trabajadores colombianos rechazamos la presencia del
presidente de Estados Unidos porque su lenguaje es guerrerista, su
lengua no apunta a la reconciliación. Nosotros estamos por la paz, estamos por la
reconciliación y por la convivencia", aseveró Carlos
Rodríguez, presidente del sindicato de la Central Unitaria de Trabajadores.
Bush concluirá su segunda visita a Colombia -la primera fue el 22 de noviembre de 2004- hacia
las 19:00 horas, tras haber visitado la
embajada de su país en Bogotá.