perfil.com
PERFIL.COM Google
Cultura

Exclusivo

La verdadera izquierda de Hollywood

El filósofo esloveno analiza las implicancias morales e ideológicas de la película “ 300”, que narra la historia de los trescientos espartanos que se sacrificaron para impedir la invasión del ejército persa. Contrariamente a las interpretaciones que el film suscitó, Zizek cree ver que la trama pone a los espartanos –con su disciplina y espíritu de sacrificio– más cerca de los ejércitos de resistencia árabes que del espíritu chauvinista estadounidense.

Ver Comentarios  

Por Slavoj Zizek* | 16.05.2007

foto perfil.com

"Los pobres, los que carecen de poder, lo único que tienen es su disciplina". | Foto: Cedoc

Ampliar Ampliar
La película 300 de Zack Snyder, la saga de los trescientos soldados espartanos que se sacrificaron en las Termópilas para impedir la invasión del ejército persa de Jerjes, fue atacada como el peor tipo de militarismo patriótico, en una obvia alusión a las tensiones recientes con Irán y los sucesos en Irak. ¿Pero en realidad son tan claras las cosas? Más bien, habría que defender la película a toda costa contra esas acusaciones.

Hay dos puntos que debemos considerar; el primero tiene que ver con la historia misma. Se trata de la historia de un país pequeño y pobre (Grecia) que ha sido invadido por el ejército de un Estado mucho más grande, y más desarrollado en esa época, que además cuenta con una tecnología militar de avanzada. ¿No son acaso los elefantes persas, los gigantes y las enormes flechas de fuego la antigua versión de las armas de alta tecnología? Cuando el último grupo de sobrevivientes espartanos y su rey Leónidas mueren bajo los cientos de flechas, ¿no son de alguna manera bombardeados a muerte por tecnosoldados que manejan armas sofisticadas a distancia, al igual que los soldados estadounidenses que oprimen botones de cohetes desde lejos, en barcos de guerra bien protegidos en el golfo Pérsico?

Además, las palabras de Jerjes cuando pretende convencer a Leónidas de que acepte la dominación persa no parecen de ningún modo el discurso de un fanático musulmán fundamentalista; trata de someter a Leónidas a través de la seducción, pues le promete la paz y los placeres sensuales si se une al imperio global persa. Lo único que le pide es el gesto formal de arrodillarse ante él, de reconocer la supremacía persa. Si los espartanos hacen esto, se les otorgará autoridad suprema sobre toda Grecia. ¿El presidente Reagan no le exigió lo mismo al gobierno sandinista de Nicaragua? Sólo tenían que decirle “Hola, Tío” a los Estados Unidos…

¿Y no muestran la corte de Jerjes como una especie de paraíso multicultural abierto a diferentes estilos de vida? Todos participan en orgías, diferentes razas, lesbianas, gays, tullidos, inválidos, etcétera. Entonces, ¿los espartanos, con su disciplina y espíritu de sacrificio, no están mucho más cerca de los talibanes que defienden Afganistán contra la ocupación estadounidense (o, de hecho, de la unidad de elite de la Guardia Revolucionaria Iraní, dispuesta a sacrificarse en caso de una invasión estadounidense)?

El arma principal de los griegos contra la avasalladora superioridad militar es la disciplina y el espíritu de sacrificio… Y para citar a Alain Badiou: “ Necesitamos una disciplina popular. Diría incluso… que ‘aquellos que nada tienen sólo tienen su disciplina’. Los pobres, los que no cuentan con medios financieros ni militares, los que carecen de poder, lo único que tienen es su disciplina, la capacidad de actuar en conjunto. Esa disciplina ya es una forma de organización”. En esta época de permisividad hedonista como ideología imperante, ha llegado el momento de que la izquierda se (re)apropie de la disciplina y del espíritu de sacrificio: en estos valores no hay nada intrínsecamente “ fascista”.

Pero esa identidad fundamentalista de los espartanos es aún más ambigua. Una declaración programática hacia el final de la película que define la agenda griega como “ contra el dominio de la mística y de la tiranía, hacia el brillante futuro”, detallada más adelante como el imperio de la libertad y la razón, parece un programa elemental de la Ilustración, ¡incluso con un sesgo comunista!

Recordemos, también, que al comienzo de la película Leónidas rechaza de pleno el mensaje de los “ oráculos” corruptos, según los cuales los dioses prohíben la expedición militar para detener a los persas. Como nos enteramos después, los persas habían sobornado, en efecto, a los “oráculos” que, al parecer, recibían mensajes divinos a través de un trance extático, al igual que el “oráculo” tibetano que, en 1959, le transmitió al Dalai Lama el mensaje de que debía salir del Tíbet, y que –como sabemos hoy– ¡ figuraba en la nómina de la CIA!

¿Y cómo entender el aparente absurdo de la noción de dignidad, libertad y razón, basada en la disciplina militar extrema, que incluía la práctica de eliminar a los niños débiles? Ese “absurdo” no es otra cosa que el precio de la libertad: la libertad no es gratuita, como aparece en la película. Se reconquista a través de una lucha ardua en la que es necesario estar dispuesto a arriesgarlo todo. La despiadada disciplina militar espartana no es simplemente lo contrario de la “ democracia liberal” ateniense; es su condición inherente y constituye sus cimientos: el sujeto libre de la razón sólo puede emerger a través de una cruel autodisciplina. La auténtica libertad no es la libertad de elegir que se ejerce a prudente distancia, como optar por una torta de frutillas o por una torta de chocolate; la verdadera libertad es inseparable de la necesidad. Hacemos una auténtica elección libre en el momento en que la elección pone en juego nuestra propia existencia… y la llevamos a cabo porque, sencillamente, “ no podemos hacer otra cosa”.

Cuando nuestro país se halla bajo ocupación extranjera y nos convoca el líder de la resistencia para que nos unamos a la lucha contra los invasores, la razón que nos da no es “ eres libre de elegir”, sino “¿no te das cuenta de que esto es lo único que puedes hacer si quieres conservar tu dignidad?”. No sorprende, pues, que todos los radicales igualitarios y precursores de la modernidad, desde Rousseau hasta los jacobinos, admiraran a Esparta e imaginaran la República Francesa como una nueva Esparta: hay un núcleo emancipatorio en el espíritu espartano de disciplina militar que se mantiene y perdura, aun cuando le restemos toda la parafernalia histórica del régimen de clases, la explotación brutal de los esclavos sometidos al terror, etcétera.

Mucho más importante es, quizás, el aspecto formal de la película: se filmó en su totalidad en un depósito de Montreal; el paisaje y varios de los personajes y objetos fueron construidos digitalmente. El carácter artificial del fondo parece contagiar a los actores “reales”, que a menudo parecen personajes de historieta (la película está basada en la novela gráfica 300 de Frank Miller).

Además, la naturaleza artificial (digital) del ambiente genera una atmósfera claustrofóbica, como si la historia no sucediera en la realidad “real”, con horizontes infinitos e ilimitados, sino en un “ mundo cerrado”, una especie de mundo en relieve de un espacio cerrado. Desde el punto de vista estético, la película es superior a La guerra de las galaxias y la serie de El señor de los anillos : a pesar de que también en esas series varios objetos y personas fueron creados digitalmente, la impresión que causan es, no obstante, la de actores digitales (y reales) y objetos (elefantes, Yoda, Urks, palacios, etcétera.) ubicados en un mundo “real”; en 300, por el contrario, todos los protagonistas son actores “reales” ubicados en un fondo artificial; la combinación produce el efecto de un mundo “cerrado” mucho más siniestro, una mezcla “cyborg” de personas reales integradas en un mundo artificial. Pero sólo en 300 la combinación de actores “reales”, objetos y fondo digital llega a crear un espacio estético autónomo y nuevo de verdad.

La práctica de combinar artes diferentes, de incluir en un arte la referencia a otro, tiene una larga tradición, en especial con respecto al cine; por ejemplo, en muchos de los cuadros de Hopper, cuyo tema es el de una mujer detrás de una ventana abierta que mira hacia afuera, es clara la mediación de la experiencia del cine (muestra un plano sin su contraplano). Lo que hace notable a 300 es que, en esta película (y no por primera vez, por supuesto, pero de un modo mucho más interesante desde el punto de vista artístico, que, digamos, el Dick Tracy de Warren Beatty), un arte técnicamente más desarrollado (cine digitalizado) remite a uno menos desarrollado (la historieta o cómic). El efecto logrado es el de la “verdadera realidad” que pierde su inocencia y aparece como parte de un universo artificial cerrado, es decir, la figuración perfecta de nuestra problemática socioideológica.

Los críticos que sostienen el fracaso de la “síntesis” de las dos artes en 300 están, pues, equivocados, y precisamente porque tienen razón: por supuesto que falla la “síntesis”, por supuesto que el universo que vemos en la pantalla está atravesado por un profundo antagonismo y una gran inconsistencia, pero ese mismo antagonismo es el signo de la verdad.

*Traducción del inglés: Luz Freire  
 

No hay comentarios en esta nota

Deje un comentario

Caracteres ingresados: (Máximo: 140.)

1

Los comentarios, opiniones, respuestas a comentarios y todo material enviado a este espacio de expresión, son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos, pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Frente a violaciones del reglamento de este espacio y/o trasgresiones a leyes vigentes, Perfil.com tendrá el derecho, a su solo criterio, de eliminar tanto el material relacionado con esas violaciones, como así también podrá eliminar y/o inhabilitar a los usuarios que los enviaron.
Seguinos

Más noticias

Las impactantes bolsas que cotizan mejor que Wall Street

foto perfil.com

Sirven para transportar las compras y son un fenómeno de alto impacto visual. Fotogalería.

Un mar para los chicos

foto perfil.com

La pesca cerca de la costa aportó lo suyo para una jornada de buen pique en aguas de Valeria del Mar.

Para preñar más cerdas

foto perfil.com

La inseminación artificial es una herramienta fundamental para mejorar la productividad.

La identidad trasandina de Santiago de Chile

foto perfil.com

Cerca geográficamente como lejos culturalmente, tiene un estilo muy diferente a otras capitales de Sudamérica. Fotos.

Diosa griega calienta la arena

foto perfil.com

Victoria Xipolitakis, la chica del verano de Mar del Plata, en una producción hot.

Valor promedio del m2 de alquiler es $ 50

foto perfil.com

Cuáles son los precios para 2 y 3 ambientes, según el barrio.

De todo para hacer en Cancún

foto perfil.com

El centro turístico por excelencia de Yucatán es más que un lugar para tomar sol. Fotos.

Cómo sobreponerse a un duelo amoroso

foto perfil.com

Consejos, a raíz de la ruptura Tobal-Cabré

Los libros que enojaron a los Messi

foto perfil.com

Sacaron un comunicado en contra de las biografías no autorizadas del crack.

Ganá un viaje con pase "vip" al carnaval de Gualeguaychú

foto perfil.com

Hay dos viajes para dos personas cada uno, con transporte y alojamiento incluido. Participá.

 

Especiales

foto perfil.com

Locos por las bicis

De bambú, chopperas, vintage y artesanales.

foto perfil.com

A diez años de la crisis de 2001

La renuncia de De la Rúa, día a día.

foto perfil.com

El primer mandato de Cristina

Los números y la opinión de intelectuales.

foto perfil.com

Turismo

Destinos para viajar y disfrutar.

foto perfil.com

Especial Radios

Escuchá y participá

foto perfil.com

Las entrevistas de Perfil.com

Archivo de los mejores reportajes

Columnistas

Jorge Fontevecchia

Metáfora

Hablar

Nelson Castro

Cuatro temas cuatro

Pepe Eliaschev

Fronteras

Tomas Abraham

No entrar en el juego

Alfredo Leuco

Arenga sin Moyano

Jorge Lanata

Cipayos y cipayas

Preguntas que nadie responde

Gonzalo Bonadeo

Vuelve el fútbol... ¿Nos importa?

Dante Caputo

Las debilidades y las fortalezas

Elecciones en crisis

Manuel Mora y Araujo

La violencia

Roberto García

Contra "las corpo"

Martín Kohan

Los únicos privilegiados

Daniel Link

El Proceso, los procesos


Blogs

Especiales