La fiscalía federal de La Rioja
imputó responsabilidad penal a una docena de militares y policías por los homicidios de los
curas Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, crímenes cometidos durante la dictadura
militar.
El fiscal federal
Horacio Salman confirmó que los involucrados serán citados a prestar declaración
indagatoria en las próximas semanas.
Los curas
Murias y Longueville eran colaboradores del ex obispo Enrique Angelelli, también
asesinado por la dictadura.
Los religiosos fueron muertos en la ciudad de Chamical, donde cumplían en 1976 su misión
pastoral.
Sus cadáveres fueron
encontrados por una cuadrilla de ferroviarios, a 5 kilómetros del distrito,
maniatados, acribillados a balazos, con restos de cinta adhesiva y algodón en la boca.
En estado lamentable, el cura Murias, al que
le arrancaron los testículos, evidenciaba una muerte lenta.
El juez
Daniel Herrera Piedrabuena comenzó con el envío de las respectivas notificaciones
para que los imputados designen a sus abogados defensores.
Luego de esa instancia, los involucrados serán citados a declaración indagatoria en la que
decidirán si se abstienen de declarar o bien aceptan ser interrogados respecto a los cargos que se
le imputan.
El fiscal Salman no brindó los datos filiatorios de las personas que han sido incriminadas en
los homicidios, pero confirmó que "
están comprometidas personas de la fuerza de seguridad de ese momento, tanto del Ejército
como de la Policía de la Provincia y algunos federales también".
Salman investiga estos casos con su pares del Juzgado Federal de Córdoba,
Graciela López de Filañuk y Alberto Lozada.
Fuente:
Télam
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