El presidente
Néstor Kirchner afirmó este mediodía que
no le va a temblar la mano si tiene que tomar más medidas cuando avance la investigación
del caso de corrupción en el que está involucrada la empresa sueca Skanska y cerca a
funcionarios cercanos a Julio De Vido, aunque insistió que se trata de un
"gran acto de corrupción entre privados".
"La lucha es durísima, no tengo ningún compromiso más que con la gente, aunque algunos
pícaros quieran aprovechar esto:
no se me van a doblar las piernas, ni las rodillas ni el corazón" para tomar las
medidas necesarias, como las que adoptó la semana pasada cuando despidió a dos funcionarios
presuntamente vinculados con el hecho, afirmó.
El Presidente dijo que la Justicia tiene que
"trabajar tranquila" y aseguró que no prejuzga sobre la responsabilidad de los dos
funcionarios echados de su Gobierno,
el ex gerente de Nación Fideicomisos, Néstor
Ulloa, y el ex titular del ENARGAS, Fulvio Madaro.
"Nadie verá un tinte de encubrimiento: tengo que dar, como corresponde, la confiabilidad a
los argentinos tomando decisiones, no por discursos", dijo a la radio
FM Metro, para afirmar luego que "tenemos cantidad de funcionarios,
a veces pueden pasar este tipo de cosas, pero lo importante es que a uno no le
tiemble la mano cuando son responsables".
Kirchner aseguró que lo que le interesa es "la cristalinidad" de su gestión y afirmó que
tomará las medidas necesarias para esclarecer casos como el de Skanska porque "no tengo compromisos
con nadie, salvo con la realidad".
Sin embargo, sostuvo que "independientemente que haya involucrados funcionarios" sigue
"pensando que es un gran acto de corrupción entre privados". "La determinación está tomada, que
trabaje la Justicia tranquila", enfatizó.
Kirchner reivindicó su proceder al sostener que tuvo "determinaciones que nunca tomó ningún
Presidente en esta etapa democrática", y que "los que crean que voy a tomar algún tipo de
determinación como pasaba en el pasado, se van a equivocar".
Santa Cruz. Por otra parte, el Presidente sostuvo este mediodía que crisis como la
que ocurre en su provincia natal, Santa Cruz, deben
"desdramatizarse" porque están vinculadas con el "crecimiento económico", aunque
deslizó que lo ocurrido "no es una causalidad sino una casualidad" presuntamente vinculada con los
próximos comicios.
Sin embargo, afirmó que "cuando hay elecciones uno debe tener la caridad cristiana de
soportar al extremo" los acontecimientos que "no son causalidades sino casualidades".
Kirchner, en diálogo con el periodista Andy Kusnetzoff por el programa
"Perror de la calle", también dijo que le dio
"pena" la agresión que sufrió su hermana, la ministra Alicia Kirchner, en Santa
Cruz, pero "no por ella, que es muy fuerte" sino por las personas que apelaron a ese recurso para
expresar sus disidencias.
Fuente: DyN

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