"Robert Kubica se salvó de milagro". Lo que podría ser simplemente una expresión
para designar la increíble suerte que tuvo el piloto de Fórmula 1, es algo más para el Vaticano.
Las autoridades de la Santa Sede creen que el polaco salió ileso de su terrible accidente en el
Gran Premio de Canadá
gracias a la intervención divina del fallecido Papa Juan Pablo II, cuyo nombre
estaba inscripto en el casco del miembro del equipo Sauber.
El Vaticano abrió una investigación sobre el tremendo accidente que sufrió Kubica en Canadá y
creen que el polaco habría salido sin un rasguño
debido a un "milagro" obra y gracia de su compatriota, el fallecido Juan Pablo II.
El piloto de Sauber chocó a más de 230 kilómetros por hora: su auto se hizo pedazos, pero
increíblemente no sufrió lesiones de gravedad. La salvación habría estado nada menos que
en el casco del corredor, donde puede leerse el nombre del fallecido Papa polaco,
informó el diario
Marca.
Según la agencia polaca
PAP, la historia de la “
milagrosa supervivencia” de Kubica sería el eje de un artículo en la próxima
edición de la revista mensual del Vaticano,
Totus Tuus, dedicada al proceso de beatificación de Juan Pablo II.
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