Londres - "Prohibido para adultos". Los chicos lo dicen en serio. Incluso
quien acaba de cumplir 19 tiene prohibida la entrada a las fiestas de los más
jóvenes en el Reino Unido.
Primero fueron unos veinte. Luego varios cientos. Finalmente,
en Brighton se juntaron más de 5.000 chicas y chicos para la fiesta gigante para menores de
18. Ahora Londres quiere preparar el
primer festival mundial "underage".
Los "superjóvenes", como se llama al grupo comprendido entre los 14 y los 18, están de moda.
Con su exagerado optimismo y su inagotable energía hormonal son la esperanza del futuro, tanto para
padres y madres como para la industria musical.
"Los padres prefieren que sus hijos asistan a las fiestas 'underage' que a lugares donde
pueden ser seducidos por personas de 25 años", dice
Blaise Beville, organizador de fiestas profesional y bastante "overage" con sus 22
años.
"Saben que para nosotros la seguridad es prioritaria, sobre todo en relación al alcohol y las
drogas".
Cerveceros y fabricantes de otras bebidas alcohólicas son los más perjudicados. En
las barras de las fiestas de menores de edad hay tónica sin ginebra, jugo de naranja sin vodka y
coca-cola sin ron.
Sin embargo, no se trata de una discoteca de un jardín de infantes para adolescentes
frustrados. Los jóvenes se toman muy en serio su ocio. Sin estimulantes líquidos ni en forma de
humo, bailan extáticos y
se concentran totalmente en la música. "Más importante que aquello que se puede
tragar es para nosotros cómo vestir", explica Emily, de 14 años, en una noche 'underage' en el
Teatro Coronet de Londres.
"La imagen para nosotros es una forma de expresión personal". La adolescente lleva
una enagua rosada como vestido sobre unas medias azules y, como seguramente opina su madre,
demasiada sombra de ojos y rímmel.
"También en cuanto a la música los 'superjóvenes' tienen ideas totalmente propias", dice
Alex McCann de la empresa organizadora de fiestas
Ultimate en Manchester. En las fiestas 'underage' grupos como los Arctic Monkeys están
completamente 'out'.
Los representantes del pop británico ovacionados el año pasado son considerados ahora parte
del establishment.
Sus bandas favoritas tienen nombres que hasta ahora no se encuentran en las
disquerías: Late of the Pier, Cajun Dance Party, The Metros, Pull in Emergency, Tilly and
the Wall o The Horrors. Muchas de ellas suenan a punk alegre, pero sumamente profesional.
En algún momento, los chicos comenzaron a no interesarse tanto por las bandas de los
"mayores" y el motivo es claro. "Nunca podemos ir a las actuaciones sin estar acompañados de
mayores, porque allí se vende alcohol", se lamenta
Sam Killcoyne. El adolescente de 15 años es uno de los organizadores de las
fiestas y director del festival 'underage' previsto para el 10 de agosto en Victoria Park, Londres.
"Fuimos creando nuestros propios espacios, primero en Internet". Plataformas como
MySpace, Bebo o Facebook se convirtieron en sustituto virtual de shows en vivo en locales de
"mayores". En los foros de Internet, nació la tendencia que ahora pasó del mundo virtual al real
con bandas que se pueden tocar. Y la industria discográfica, que va siempre un poco por detrás
desde hace décadas, ya tiene sus propios enviados para
detectar entre los "superjóvenes" a las bandas del futuro.