Sofia - Las
cinco enfermeras búlgaras y el médico palestino condenados en Libia por infectar
supuestamente de forma intencionada con el virus del sida a más de 400 niños libios fueron
indultados hoy por el presidente búlgaro, Georgi Parvanov, una hora después de su
llegada al aeropuerto de la capital Sofía.
“Expresando su
convicción en su inocencia y de acuerdo con los poderes que le otorga la
Constitución búlgara, el Presidente (Georgy Parvanov) emitió un decreto indultándolos", declaró en
el aeropuerto de Sofía el ministro de Relaciones Exteriores, Ivaylo Kalfin.
Kalfin leyó un comunicado con esta decisión presidencial poco después del aterrizaje del
avión que llevó a suelo búlgaro desde Trípoli a las enfermeras Kristiana Valcheva, Snezhana
Dimitrova, Valya Chervenyashka, Valentina Siropulo y Nasya Nenova, así como al médico Ashraf Juma
Hajuj, de origen palestino a quien se le concedió la nacionalidad búlgara hace escasas semanas.
El presidente búlgaro tomó la decisión asumiendo la inocencia del personal médico condenado a
muerte y luego a cadena perpetua por haber infectado supuestamente a los 400 niños libios.
La acusación siempre fue rechazada por los expertos, alegando
que fueron las malas condiciones higiénicas del hospital las responsables del
contagio.
Las cinco mujeres y el médico palestino, que obtuvo también la nacionalidad búlgara, fueron
recibidos con emoción por sus familiares en el aeropuerto de Sofía.
Habían viajado acompañados por la
esposa del presidente francés, Cecilia Sarkozy, la comisaria de Relaciones
Exteriores de la Unión Europea (UE), Benita Ferrero-Waldner, y el secretario general de la
presidencia francesa, Claude Gueant.
Ferrero-Waldner destacó que el regreso del personal médico fue posible por “los
esfuerzos conjuntos” de la UE, que habló de “una nueva página” a partir de hoy en
las relaciones con Libia.
Los seis fueron condenados en 1999 a muerte en Libia por haber inoculado el virus del sida a
436 niños libia, 56 de los cuales ya murieron. Sus condenas a muerte fueron conmutadas por cadenas
perpetuas y
pudieron ser extraditados a Bulgaria de acuerdo a un acuerdo búlgaro-libio de
extradición en vigor de 1984.
El 15 de julio
las familias de los niños afectados aceptaron una indemnización de un millón de dólares por
víctima, según confirmó la Fundación Kadafi, responsable de negociar con Bulgaria y la UE
esas compensaciones. Tras unas tensas jornadas de negociaciones, el lunes se logró en Bruselas la
luz verde por parte de Trípoli para cerrar el caso.
El secretario general del palacio del Elíseo francés, Claude Guéant, expresó su
satisfacción por el regreso y añadió que los niños libios enfermos de sida tienen derecho a un
tratamiento, pues "éste es un elemento extraordinariamente importante de los Derechos Humanos".
Fuente:
DPA y
AFP
Ingrese su usuario y contraseña para dejar un comentario. Si no está registrado haga clic aquí para crear un usuario.