Un incendio -cuyo origen se investiga-
arrasó anoche la feria de ropa "La Saladita" en el barrio porteño de Constitución,
sin que se
produjeran heridos, informaron las autoridades.
"Solamente una mujer de unos 60 años fue atendida en el lugar por inhalación de humo. Pero se
retiró después de ser convenientemente oxigenada en una ambulancia", informó a
Télam un portavoz del Sistema de Asistencia Médica de Emergencia (SAME).
El fuego comenzó cerca de las 20. 30 del domingo y se expandió rápidamente a casi todo el
predio ferial, que reúne unos sesenta puestos.
El lugar, ubicado en Brasil y Salta, estaba desierto porque la feria queda inactiva los
domingos.
Ante el alerta de fuego concurrieron al lugar
ocho dotaciones de bomberos de la Policía Federal y algunos equipos de cuerpos de
voluntarios como el de La Boca, que
lograron extinguir el fuego pasada la medianoche. Al difundirse las primeras
noticias del siniestro, varios de los propietarios se acercaron desesperados al lugar, y fue
necesaria una enérgica exhortación de un jefe de los bomberos para que el nerviosismo de los
puesteros no interfiriera con las tareas de combate del fuego.
Las primeras hipótesis que se barajaban acerca del origen del siniestro, indicaban que
podría tratarse de un cortocircuito, aunque algunos de los puesteros dijeron en
declaraciones a la televisión que sospechan de un
atentado. A la 1 de hoy, con el fuego ya extinguido,
los bomberos seguían trabajando en el lugar en distintas pericias para determinar el origen
del episodio.
Las llamas
arrasaron con todas las instalaciones y la mercadería almacenada dentro de los
puestos. Si bien los pequeños comerciantes, que tienen sus puestos de venta en "La
Saladita", se quejaron de un supuesto "sabotaje", el siniestro
se habría iniciado por un cortocircuito, que no fue advertido a tiempo por un
motivo muy simple: los domingos,
el paseo permanece cerrado y ni siquiera contaría con un sereno en sus
instalaciones.
El incendio en "La Saladita", una feria de las mismas características aunque más chica que
"La Salada" de Ingeniero Budge, se produjo un mes después de que agentes de la Administración
Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y de la Aduana secuestraran allí una importante cantidad de
mercadería.
El 29 de junio último, unos 70 inspectores de la Dirección General de Aduanas, 30 de la AFIP,
10 funcionarios del gobierno porteño y unos 200 gendarmes participaron en el centro comercial de un
operativo en el que
detectaron evasión impositiva, contrabando de mercaderías, falsificación de marcas de
prendas de vestir y calzados deportivos y trabajo informal.
También algunos informes periodísticos denunciaron en los últimos tiempos la
venta de mercadería apócrifa y de contrabando en el lugar, así como
flagrantes violaciones a las normas de seguridad e higiene.
Hasta el momento, no obstante, tanto los puesteros como quienes regentean el paseo seguían
realizando sus tareas en el marco de la ilegalidad. Algo que, seguramente, no podrán hacer tan
fácilmente luego de un episodio que
bien pudo haber hecho lamentar víctimas fatales de haberse producido en otro momento.
Fuente:
Télam.
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