En enero de 2003 la
Editorial Río Negro S.A. presentó una demanda de amparo contra el Poder Ejecutivo
de la provincia de
Neuquén para que frene los actos discriminatorios en el reparto de pauta oficial
en los medios.
El argumento central de la demanda presentada por la empresa que publica el
Diario de Río Negro
se basó en que los lectores no se informaban de los actos de gobierno. Pero la
"administración Sobisch dispuso no sólo el cese completo de la publicidad -que años después
restituyó en parte- sino que también cerró la posibilidad de acceder a la información de sus
organismos públicos", consignó en su edición de hoy el matutino.
Todo comenzó cuando el 7 de diciembre de 2002, el ex diputado provincial neuquino
Jorge Taylor reveló en conferencia de prensa que el vicepresidente primero de la
Legislatura neuquina,
Osvaldo Ferreyra,
le había ofrecido $ 640.000 para que diera quórum en una sesión del cuerpo que iba a
discutir las ternas propuestas por el gobernador Jorge Sobisch para completar el Tribunal Superior
de Justicia de la Provincia de Neuquén con abogados de su confianza.
Al otro día, el
Río Negro
publicó en sus páginas el
"presunto intento de soborno que involucraba al propio gobernador Sobisch". En los
días subsiguientes, se ocupó de las repercusiones, recogiendo incluso declaraciones de los
denunciados cuando quisieron hacerlas.
Unos días después no tardó en llegar la respuesta del actual mandatario provincial, en
licencia para abocarse a su candidatura presidencial. Arbitrariamente quitó la publicidad oficial
previamente acordada.
En la presentación judicial de
Rio Negro
se comprobaba que el "enojo" de
Sobisch respondía únicamente a la publicación de las notas periodísticas con la
descripción del caso y las repercusiones. Además, denunciaba
"el manejo discrecional de los fondos del gobierno provincial destinados a publicidad en
los medios de comunicación social" y advirtió que
"se buscó afectar la libertad de expresión y silenciar la crítica política".
En el amparo, erl periódico consideró
probado no sólo que el enojo del gobierno neuquino con el diario obedeció al contenido de
notas periodística publicadas sino también que a través del manejo discrecional de los fondos del
gobierno provincial destinados a publicidad en los medios de comunicación social, se buscó afectar
la libertad de expresión y silenciar la crítica política. En la presentación también
aportó datos concretos para evidenciar el drástico recorte de la publicidad oficial neuquina en el
diario, en forma simultánea con el notable incremento en otro medio que circula como competencia.
Con el apoyo de organizaciones Periodistas, la Asociación por los Derechos Civiles y el
Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Río Negro llevó su reclamo a la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos a fines de 2003.
Sin embargo, el revés judicial para
Sobisch llegó hoy, desde el máximo tribunal de Justicia argentino. En un fallo
inédito sobre la discriminación del Estado en el reparto de pauta oficial en los medios de
comunicación, la Corte Suprema condenó a la provincia de Neuquén a que
"las futuras publicidades no sean adjudicadas de modo discriminatorio y a que en un plazo
de treinta días presente un plan de distribución de la publicidad oficial respetuoso de las reglas
consagradas en este fallo".
Para el Tribunal quedó acreditado que el Estado provincial contrató publicidad oficial con
editorial
Río Negro
y que tras la difusión de la noticiala interrumpió. Advirtió además que "el estado tiene
libertad para asignar los recursos pero no puede hacerlo como un modo indirecto de limitar la
libertad de expresión".
Fuente:
Río Negro

Ingrese su usuario y contraseña para dejar un comentario. Si no está registrado haga clic aquí para crear un usuario.