Está apoyada sobre una baranda y mira para abajo, el cabello largo y lacio, no sonríe: la picardía
está en ese juego de hacer de modelo, de posar frente a una cámara que dejará impresa para siempre
sus delicadas formas y su juventud.
Al lado de esa fotografía de Julieta,
“Taki”, su papá, apila metódicamente los volantes y stickers que forman parte
de la lucha que emprendió luego del accidente que se cobró la vida de su hija.
Todo su amor de padre, todo lo que lo desvela, todas sus preocupaciones, parecen caber en ese
pequeño espacio físico.
En los impresos que tiene "Taki" al lado de la foto de su hija,
los familiares de las víctimas de la tragedia de Santa Fe, exigen una ley de seguridad vial
integral, y eso incluye: controles de alcoholemia sistemáticos, que se revisen el estado de los
micros y camiones, que se prohíba la venta de bebidas alcohólicas en los locales cercanos a las
rutas argentinas, y que se cumplan las horas de descanso de los choferes de camiones y micros.
Es parte de la lucha que emprendió “Taki”, junto a los papás, familiares y
amigos de los 9 chicos y de la maestra que fallecieron en la ruta 11 de Santa Fe, cuando regresaban
de apadrinar a la escuela rural El Paraisal, ubicada en Quitilipi, Chaco.
A este papá, se le quiebra la voz cuando intenta explicar lo inexplicable y no deja de
sonreír cuando enumera las cualidades de Juli: “Rebelde, alegre, transgresora”, y
después, silencio.
Lo desvela, después de un año, que un accidente parecido vuelva a suceder en una ruta
argentina, y su lucha cotidiana está dirigida en crear conciencia, en pedir al
Estado que sancione leyes y que las haga cumplir, para que una tragedia así no
ocurra
“Nunca Más”.
La puesta en funcionamiento de estos padres, movilizados por el dolor y la preocupación ya
dio sus frutos,
el 15 de agosto de 2007 lograron que se firme el convenio Federal Vial, pero aún falta que
se haga efectiva su implementación.
Mientras tanto,
informar y concientizar es otra tarea, por eso,
para el 8 de octubre, a un año de la tragedia,
organizaron se un recital en homenaje a los chicos y su
maestra.
“Taki”, uno de los padres que convive con la pérdida absurda,
cuenta en esta entrevista cómo se sigue día a día y por qué se pelea después de la
tragedia.
Ingrese su usuario y contraseña para dejar un comentario. Si no está registrado haga clic aquí para crear un usuario.