Caracas – La
Asamblea Nacional de Venezuela aprobó finalmente la reforma constitucional sobre su
Carta Magna, que modifica 69 artículos de los 350 artículos de la Constitución bolivariana de 1999
y permitiría la reelección indefinida del presidente Hugo Chávez, entre otras medidas para
instaurar el socialismo en el país caribeño. Sin embargo, la enmienda ahora será
sometida a una consulta popular pese a las protestas de la oposición que ya anunció marchas en
contra de la reforma.
La reforma fue sancionada por 161 votos a favor y seis abstenciones de diputados del partido
socialdemócrata
Podemos, en el parlamento de Venezuela, íntegramente compuesto por
partidarios del presidente Chávez.
El pasado 25 de octubre la Asamblea Nacional aprobó los 69 artículos de la reforma y en los
últimos días se incluyeron 11 disposiciones transitorias y se elaboró el informe final, que fue
sancionado este viernes.
El
Consejo Nacional Electoral (CNE), órgano al que le será entregada esta tarde la
reforma, debe convocar inmediatamente a un referendo para el próximo domingo 2 de diciembre donde
la nueva Constitución será someida a una
consulta popular. La reforma
prevé crear formas nuevas de propiedad, como la social -sin anular la privada-,
transferir poderes a organizaciones comunitarias de base y la reducción de la jornada laboral,
entre otras medidas.
La oposición se manifiesta en contra de la enmienda alegando que concentra el
poder, pero los sondeos difundidos hasta el momento indican que el referendo será
favorable a la propuesta oficial.
En tanto,
la presidenta de la AN, Cilia Flores, le propuso al organismo electoral que se
realice la consulta popular en
dos bloques. El primero incluye
las reformas introducidas en los 33 artículos propuestos por el presidente de Venezuela,
Hugo Chávez, más otros 13 propuestos por el Legislativo. El resto de los 69 artículos
modificados por el gobierno y el Parlamento conformarán el segundo bloque a ser consultado a los
venezolanos para definir una Constitución que pretende ir a un
socialismo del siglo XXI.
También propone una reelección indefinida del Presidente, amplía su mandato de 6 a 7 años;
mantiene la revocatoria de mandatos de todos los cargos electivos, reduce de 8 a 6 horas la jornada
de trabajo y declara a las Fuerzas Armadas como “bolivarianas y antiimperialistas”.
Por su parte, el diputado Ricardo Gutiérrez, de Podemos –un partido oficialista crítico–, propuso postergar la entrega del proyecto y la consulta popular que debe realizarse 30 días después, y afirmó que los miembros del Legislativo “le han dado una lamentable demostración al pueblo” ya que calificó a la reforma de “palaciega”. Gutiérrez dijo estar sorprendido porque primero los legisladores oficialistas defendieron que se votara la futura Constitución en un sólo bloque y luego apoyaron “con vehemencia” la propuesta de Chávez de hacerlo en varias partes. “Los que han quedado mal son ustedes”, dijo el diputado de la fuerza oficialista que no aceptó disolverse en el Partido Único Socialista impulsado por el gobierno.
En tanto,
hoy continuaron las protestas universitarias contra la reforma impulsada por
Chávez, mientras gobierno y oposición se responsabilizaban por los desmanes y la represión
de ayer, después de que una delegación estudiantil fue recibida por la conducción del CNE y otro
grupo intentó encadenarse a una reja dentro de ese organismo.
La protesta,
en especial de universitarios de clase media y alta, reproduce el choque que lleva
años en Venezuela entre el gobierno, los sectores más pobres y los trabajadores que lo respaldan
ampliamente, y los partidos políticos tradicionales y sectores medios y altos que se le oponen,
comentó la agencia italiana ANSA.
Los jóvenes salieron a las calles en la Universidad Simón Bolívar, la Universidad Central
de Venezuela y la Católica Andrés Bello, y bloquearon el tránsito para mostrar su rechazo
a la enmienda constitucional del chavismo y a la represión policial de ayer. El movimiento opositor
anunció que continuará su lucha y que la próxima semana marchará hasta el Tribunal Supremo de
Justicia (TSJ) para presentar un recurso contra el proyecto de reforma, informó la agencia alemana
DPA.
En cambio, el titular de la
Federación de Estudiantes Bolivarianos, Carlos Sierra, formuló hoy un llamado para
que las autoridades investiguen “la actuación de los estudiantes opositores de ayer en los
predios del CNE” porque a su juicio “son prueba de que ya comenzó a desarrollarse un
plan de desestabilización para generar un nuevo golpe de Estado”.
También recomendó a la
Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) que se sancione al canal Globovisión
“por ser uno de los componentes de desestabilización”. Y agregó:
“Globovisión está conspirando, constantemente, siguiendo un guión de desestabilización;
creando realidades opuestas a lo que realmente pasa en Venezuela”, expresó Sierra, citado por
la estatal Agencia Bolivariana de Noticias (ABN).
Por su parte, el presidente de la opositora
federación empresaria Fedecámaras, José Manuel González, calificó en una dura
declaración de
“inconstitucional, nula y fraudulenta” a la reforma constitucional que hoy
aprobó la Asamblea Nacional. “Ante la eventualidad de que sea sometida a consulta
popular, queremos solicitarle a todos los venezolanos que unidos, superando pequeñeces, posiciones
personales o grupales, nos manifestemos en su contra e impidamos su aprobación”, enfatizó.
Fuente:
AFP y
Télam

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