La presidenta electa
Cristina Fernández de Kirchner no asumió y ya deberá enfrentar el primer roce con
el campo, principalmente con los productores agropecuarios, por la suba de las retenciones a las
exportaciones.
La difícil tarea de lidiar con los dirigentes rurales tiene antecedentes y bien conocidos por
su marido, el presidente
Néstor Kirchner, quien dejaría en carpeta antes de pegar el portazo,
la decisión de aumentar el impuesto que ese sector paga por enviar sus productos al
extranjero.
Un sólido informe elaborado por especialistas de la
Universidad Torcuato Di Tella y la
Universidad Nacional de La Plata presentado en el
Foro de la Cadena Agroindustrial Argentina en Córdoba, contradice la maniobra
recaudatoria de incrementar la alicuota al agro.
El trabajo asegura que si el Gobierno elimina las retenciones a las exportaciones
"disminuirá casi siete puntos la pobreza" y se crearán
"300 mil puestos de trabajo", lo que beneficiará a más de
un millón y medio de personas.
El Foro dio a conocer el estudio e indicó que si bien la anulación de este gravamen
"ocasionaría una pérdida neta en la recaudación de unos 2.580 millones de pesos",
este monto
"podría ser recuperado por una mayor recaudación de otros impuestos y por el incremento de
la actividad agroindustrial".
Sin embargo, otro trabajo que analiza la recaudación del año que viene publicado por
Ecolatina, la consultora fundada por
Roberto Lavagna, anticipa que el futuro gobierno de la senadora
Fernández subiría las retenciones agrícolas (al maíz, soja y derivados y trigo)
para recaudar
5.200 millones de pesos más en 2008.
Aunque todavía no se confirmó cuál va a ser el porcentaje de elevación de la alícuota, ya
trascendió que la nueva gestión que asumirá el 10 de diciembre se quedaría con el
45 por ciento de las divisas adicionales del sector agropecuario.
En contrapunto, el relevamiento que requirió 8 meses de trabajo y lleva la firma de
Julio Nogués (UTDT) y de
Alberto Porto (UNLP) augura que
"como resultado que la eliminación de estas cargas contribuiría a disminuir la pobreza
hasta 6,9 por ciento, a la vez que permitiría crear 300.000 puestos de trabajo".
"En un escenario de mínima la incidencia de la pobreza caería 1,4 por ciento, equivalente a
90 mil personas según la Encuesta Permanente de Hogares, y en el nivel de máxima, sería una caída
de 6,9 equivalente a 450 mil personas, sin tener en cuenta la incidencia que tendría el empleo
adicional, del orden de 300 mil personas, y los efectos fiscales que esto tendría, porque se
podrían reducir los planes asistenciales", precisó el informe.
Además, remarcó que la actual política de subsidios que ejecuta la administración de Kirchner
"es altamente ineficiente: el 70 por ciento de los subsidios se filtran a sectores que no los
necesitan".
En las conclusiones del Foro, los exponentes aprovecharon para reclamar a la presidenta
electa que en su futura gestión se desarrollen
"una política agropecuaria y una agroindustrial" y exhortó a
"aprovechar la oportunidad que se presenta y dejar atrás, definitivamente, las
frustraciones del pasado".
Fuente:
DyN