Santiago de Chile -
Veintidós mandatarios deliberaron este viernes en Santiago de Chile en la XVII
Cumbre Iberoamericana, dando un énfasis particular al tema de la cohesión social, aunque durante la
primera jornada se relucieron serias diferencias sobre la manera de abordarlo.
Considerado como un tema favorito para la presidenta chilena,
Michelle Bachelet -por los altos índices de desigualdad en Chile y en América
Latina- la cohesión social parecía convertirse en un
tópico que generara unanimidad o por lo menos un cierto consenso entre los
participantes de esta reunión.
Pero este viernes tres mandatarios lanzaron cargas de profundidad contra el concepto de
cohesión social, comenzando por el presidente venezolano,
Hugo Chávez, quien desde su llegada misma a Santiago de Chile mostró que su
liderazgo en la región no ha hecho sino aumentar.
Otra de las rupturas a la
cohesión social de Bachelet fue el anuncio de la
apertura de la papelera
Botnia
en la ciudad uruguaya de Fray Bentos a espaldas de las gestiones españolas para alcanzar
un acuerdo entre
Argentina y Uruguay.
Consultado por periodistas sobre el tema de la
cohesión social,
Chávez dijo que "me gusta más otro término. En función de una visión
revolucionaria el infierno podría estar bien cohesionado. La palabra cohesión significa algo que
está fuertemente unido en sus componentes.
Yo prefiero hablar de transformación social rumbo a la justicia social", señaló.
Más tarde en su discurso frente a los demás mandatarios, Chávez señaló que "son las clases
ricas las que quieren mantener su cohesión social".
A las críticas de Chávez se unieron su homólogo ecuatoriano, Rafael Correa, y el
vicepresidente cubano, Carlos Lage.
El primero dijo en una entrevista que en América latina
"se puede encontrar pobres más pobres que en África y en Asia, y ricos más ricos que en
Suiza. Mientras haya esas diferencias insultantes y abismales, '¿De qué cohesión social vamos a
hablar?'".
Lage hizo un cuestionamiento indirecto al concepto que se maneja en la cumbre, al
señalar que
Cuba es un ejemplo de cohesión social, y ésta nunca será alcanzada en otros países si no se
enfrentan las oligarquías y la "política criminal de la actual administración de Estados
Unidos".
"La cohesión social, fruto directo de la obra histórica de Fidel (Castro), es orgullo de los
cubanos y una conquista irrenunciable que tiene sólidos pilares", dijo
Lage frente a los demás mandatarios.
La defensa a la cohesión social hecha por Bachelet y el jefe de gobierno español,
José Luis Rodríguez Zapatero, muestra una vez más las
diferencia en los matices de las izquierdas que hay en los países presentes, y las
brechas en las líneas políticas, un hecho que ya en los últimos años demostró las dificultades para
los consensos.
Esta diferencia podría hacerse aún más patente el sábado cuando los presidentes
Chávez, Correa, Evo Morales (Bolivia), Daniel Ortega (Nicaragua) y el vicepresidente cubano
Lage participen en una cumbre paralela liderada por organizaciones de izquierda que ha
sesionado desde el jueves sobre temas tan diversos como el intercambio humanitario en Colombia o el
derecho de Bolivia de tener una salida al mar.
La cumbre también ha estado marcada por la disputa entre
Montevideo y Buenos Aires por el inicio de actividades de la papelera Botnia en
territorio uruguayo. En su improvisado discurso, el presidente
Néstor Kirchner dejó en claro la postura del Gobierno frente a la decisión del
mandatario
Tabaré Vázquez:
"Nos diste una puñalada, no a mí,
sino al pueblo argentino".
Se esperaba que bajo la mediación española en esta cumbre se avanzara en una solución, pero
ha resultado todo lo contrario: las reuniones en Santiago fracasaron,
Uruguay decidió habilitar la planta y este viernes cerró el puente fronterizo a la
Argentina para impedir el paso de manifestantes o asambleístas, lo que convulsionó aún más la
relación bilateral.
Más que con
cohesión social, con consensos y disensos la cumbre Iberoamericana quiere avanzar
hacia proyectos de protección social más inclusivos para América Latina, una región de donde 220
millones de personas (un 43%) de la población es considerada pobre.
Fuente:
AFP