El "Día después" de los feroces incidentes frente a la Legislatra porteña,
el arco político porteño respaldó la incorporación del régimen de puntaje para las
licencias de conducir, pero los gremios amenazaron con un paro para el 29. Aún quedan 20
policías y 6 trabajadores internados.
El jefe de gobierno electo,
Mauricio Macri, y diputados de todos los bloques
defendieron la medida que ya tiene aprobación de una comisión legislativa, porque
consideran que permitirá reducir los accidentes y la siniestralidad en la vía pública.
En tanto, los sindicatos que agrupan a camioneros, taxistas y colectiveros volvieron a
amenazar con "un paro y movilización" hacia la Legislatura el 29 de este mes, cuando se trate en el
plenario el proyecto de ley de registro con puntaje.
En este sentido, los voceros indicaron que
mañana un grupo de gremialistas se reunirá con legisladores y que, de no haber un acuerdo,
habrá un marcha y un paro el 29, cuando está previsto que se trate la ley en el recinto.
En tanto, el titular del gremio de los taxistas,
Jorge Omar Viviani, y el gremialista de los colectiveros,
Mario Calegari, insistieron en señalar que la medida puede limitar el trabajo de
sus representados y exigieron cambios. Luego de los graves incidentes ocurridos en la Legislatura
porteña,
un policía permanece en terapia intensiva por traumatismo craneano. Por su parte,
tres gremialistas permanecían internados con evolución favorable, tras las heridas que sufrieron
como consecuencia de las refriegas de ayer.
Los sindicalistas y diputados de la Ciudad se reunirán mañana a las 15 en la sede de la
Legislatura para analizar y buscar un proyecto de consenso, tras la jornada de furia que se vivió
ayer frente al palacio deliberativo, en Perú y Julio A. Roca.
Macri aseguró que la iniciativa
"parece un proyecto razonable que plantea un sistema moderno", pero aclaró que
"si es verdad que tiene aspectos por mejorar, así se hará, y espero que cuando se sancione
estemos todos de acuerdo". El futuro alcalde condenó la violencia que se produjo en los
enfrentamientos de gremialistas y policías, y aclaró que la propuesta
"no es invento de legisladores trasnochados, sino un sistema moderno que se utiliza en
varias capitales del mundo".
Desde la Legislatura, la titular del bloque macrista,
Gabriela Michetti; el jefe de la bancada kirchnerista,
Diego Kravetz; y el titular de la Comisión de Tránsito y Transporte,
Jorge San Martino, entre otros, defendieron la iniciativa, pero abrieron una
instancia de diálogo. Michetti pidió al sector gremial del transporte que se opone al proyecto
abrir
"un diálogo sereno y no violento", y aclaró que "no está de acuerdo" con Viviani,
quien acusó a los diputados de "buscar una medida recaudatoria".
"El proyecto de ley tiene que ser razonable con los distintos sectores de la ciudadanía, sin
tener gente en contra y que vayan a generar mayores problemas", señaló. "Se despachó la ley (en la
Comisión de Transporte) y ahora se puede encontrar un canal de diálogo para seguir discutiéndola",
aseguró Kravetz, para quien la norma ayudará a poner límites a "la situación absolutamente
dramática que hay en la Argentina con la cantidad de accidentes y el nivel de mortalidad por
accidentes de tránsito".
Desde el ámbito gremial, el secretario general del Sindicato de Peones de Taxis acusó a los
diputados de haberlos "excluido" de la discusión del proyecto, y de "mentir descaradamente" cuando
dicen que se había alcanzado un acuerdo con los gremios.
"Buscan una medida recaudatoria", criticó Viviani, para quien la "intención de la CGT es
discutir cuáles son las penas leves. Nadie está en contra de que haya seguridad vial".