Un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advirtió que si la
comunidad internacional no modifica el rumbo en el proceso de lucha contra el cambio climático en
los próximos diez años, la Argentina se enfrenta a la
amenaza de
altas temperaturas y sequías en la Pampa Húmeda, disminución de las
precipitaciones en la zona cordillerana desde Cuyo a Tierra del Fuego, y la modificación de
ecosistemas en el Litoral y Chaco.
El "Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2007-2008: La lucha contra el cambio climático",
del PNUD, dado a conocer hoy en Brasilia advirtió, además, que "
el calentamiento global ya es un hecho”.
"De continuar al actual ritmo, las emisiones de gases de efecto invernadero ocasionarán
daños irreversibles en el largo plazo", advirtió el reporte anual, que identificó cinco
áreas en las que el cambio climático, de seguir la tendencia, producirá "retrocesos en materia de
desarrollo humano" en el país.
Así, en lo referido a la
producción agrícola y seguridad alimenticia, "se espera que
las áreas más afectadas sean Cuyo, a raíz de la disminución de las precipitaciones
en la Cordillera,
y el Noroeste, en un contexto de inadecuado manejo del suelo y desmontes", con la
consecuencia de "situaciones de estrés hídrico y riesgo de desertificación".
En la Pampa Húmeda "se prevén aumentos de temperatura y agudización de tormentas intensas,
olas de calor y alternancias de inundaciones y sequías", enfatizó el informe.
Además, el país podría enfrentar
escasez de agua "desde Cuyo hasta Tierra del Fuego y en la península antártica,
donde ya se observa un retroceso en la mayoría de los glaciares debido a la pérdida de área de
acumulación de nieve", y la modificación de ecosistemas "en el norte del litoral y la llanura
chaqueña, vulnerables a la recurrencia de eventos extremos, como sequías".
Allí, el aumento de temperaturas y los cambios de humedad relativa podrían derivar en el
"deterioro" de la salud humana, mientras que más al sur, sobre la costa del Río de la Plata, el
riesgo estará dado por la "
erosión del suelo, inundaciones, salinización, lo que afectaría a los sistemas
productivos, e inundaciones en zonas urbanas".
"La Argentina no se encuentra, ciertamente, exenta de esas amenazas", advirtió el PNUD. En
ese sentido, y para evitar que esas situaciones todavía hipotéticas se conviertan en inexorables, "
el mundo dispone de menos de 10 años para cambiar su rumbo, no hay otro tema más
urgente" que el de luchar contra el cambio climático, añadió el reporte.
El informe, en ese sentido, proporcionó recomendaciones para la acción en dos líneas
centrales, una, mediante la
mitigación
de la emisión de gases de efecto invernadero y estrategias de adaptación al nuevo
escenario, para lo que "el mayor esfuerzo deberá recaer en los países altamente industrializados en
tanto emisores principales".
Para los países en desarrollo, como la Argentina, sugirió "políticas públicas que combinen
desarrollo sustentable, erradicación de la pobreza y adaptación al cambio climático".
Fuente:
DyN