La
autopsia del cuerpo del ex prefecto Héctor “Selva” Febres reveló esta
semana evidencia clave para la jueza federal Sandra Arroyo Salgado. Dos fuentes ligadas a la causa
confirmaron ayer a
diario PERFIL que el peritaje reveló que
Febres tendría restos de semen en su recto, lo que obligó a la magistrada de San
Isidro a ordenar un análisis de ADN para determinar si se trata del semen del propio represor o el
de otro hombre.
Los peritajes determinaron, además, que el ex prefecto habría ingerido el cianuro alrededor
de dos horas después de haber terminado de cenar el domingo 9, y que
la dosis que lo mató equivale al doble de lo necesario para quitarle a vida a un
hombre. La magistrada busca determinar
cómo y a través de quién llegó el cianuro hasta la celda de Febres en el
Destacamento Delta de la Prefectura Naval, en Tigre, donde fue hallado muerto boca abajo el lunes
10 de diciembre.
El veneno habría ingresado en el cuerpo de “Selva” o “gordo Daniel”,
como lo llamaban en el centro clandestino de detención de la Escuela de Mecánica de la Armada
(ESMA), mezclado con líquido, que Febres habría tomado de un vaso. Así lo determinó la jueza. Pero
el vaso, visto por testigos luego de que encontraran al acusado muerto, habría desaparecido
de la escena del crimen cuando Arroyo Salgado llegó al destacamento.
Los peritos mantienen un pacto de silencio a pedido de la jueza, quien decretó el secreto de
sumario en la causa, previsto al menos hasta el 10 de enero. Los expertos creen que, a pesar de que
las pistas fortalecen la teoría de homicidio, sólo una confesión de parte revelará la
verdad sobre el desenlace del ex prefecto.
Una fuente de la medicina criminalística le aseguró al
diario PERFIL que en las condiciones y tiempos en los que fue hallado y conservado
el cuerpo de Febres, los restos de semen podrían conservarse hasta 15 o 20 días después de la
muerte. Eso significa que el análisis de ADN ordenado ayer por la Justicia podría arrojar más
pistas a la causa, y determinar si los restos pertenecen al ex prefecto u a otro hombre.
“
Si el semen se encontró en el ano, es posible que sea del propio cuerpo y haya quedado
depositado luego de una masturbación o incluso después de haber tenido relaciónes sexuales. Si los
restos se encontraron en el recto, pertenecen a otro hombre”, dijo el experto.
“El líquido seminal puede conservarse mejor en el cuerpo de la mujer por la humedad que
garantiza la vagina, pero el recto, a pesar de la falta de humedad, mantiene una temperatura que
garantiza la conservación en el cadáver. Si el cuerpo, encontrado en las mismas condiciones que el
de Febres, fuera congelado de manera inmediata, el análisis de ADN del semen podría realizarse
hasta cuatro años después de la muerte”.
La
familia directa de Febres, integrada por la viuda, Stella Maris Guevara, y sus hijos Ariel,
miembro de la Prefectura, y Sonia Marcela señala como presuntos responsables a miembros de esa
Fuerza. Uno de sus abogados, Martín Orozco, aseguró a la prensa a mediados de mes que la
familia niega haber participado de la última cena del represor y aseguró que declararon ante el
Juzgado en lo Criminal y Correccional número 1 de San Isidro que Febres “cenó con un amigo y
camarada que lo frecuentaba durante su detención”.
La Justicia logró determinar que en su lugar de detención, Febres tenía un régimen de visitas
sin registros, computadora portátil, DVD, y el permiso de dormir junto a su esposa en los
espaciosos límites de su habitación doble, entre otros beneficios. El miércoles, un grupo de
peritos en informática comenzaron a analizar la notebook que “Selva” tenía en su
habitación para determinar si fue “manipulada”.
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