No habrá alfombra roja, estrellas en el escenario ni fiestas espectaculares: la gala de los Golden
Globe -la segunda mayor entrega de premios después de los Oscar-
fue suspendida debido a la
huelga de los guionistas de Hollywood, que ya dura diez semanas. La noticia fue
confirmada el lunes por la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA): "
La transmisión de la 65 gala de los Golden Globes y la cena en el Hotel Beverly Hilton han
sido canceladas oficialmente".
Tras una ardua lucha entre los autores en huelga, el canal NBC y los organizadores de los
Globos de Oro
no quedó casi nada en pie de la celebración que normalmente dura unas tres horas.
El show, que atrae habitualmente a muchas estrellas a Hollywood y a millones de espectadores
a las pantallas de tv,
será sustituido por una conferencia de prensa de una hora, informó la HFPA. NBC
emitirá los nombres de los ganadores el 13 de enero en el marco de un programa de
noticias.
"Todos aman los Golden Globes, esto es trágico", afirmó indignada la periodista
alemana
Frances Schoenberger. Desde hace 25 años, ella pertenece al grupo de 85 miembros
de la asociación que otorga los premios, que ahora quedaron en su opinión "e
n medio de la línea de fuego".
Las tensiones iban en aumento desde hace semanas. En diciembre, la Asociación de Guionistas
(WGA) rechazó un pedido de la HFPA para
suspender su huelga para la gala.
El paro impide a los autores que escriban los guiones para películas, programas televisivos o
shows como los Golden Globes. La semana pasada, el sindicato de actores, SAG,
anunció que
los actores nominados boicotearían la celebración en solidaridad con los
guionistas. NBC rechazó a su vez el compromiso propuesto de que la gala se celebrara de
forma privada sin transmisión televisiva.
Al fin y al cabo, el show reporta unos
20 millones de espectadores y casi los mismos
millones de dólares en ingresos publicitarios. El nuevo formato de noticias para
la entrega de premios es una apuesta arriesgada.
NBC espera que
las estrellas acudan a las fiestas en el lujoso Beverly Hilton, donde serán leídos
los nombres de los ganadores.
Las cámaras podrían registrar entonces las
reacciones de los premiados -y los perdedores- y atraer público ante la pantalla.
Pero es probable que las cuentas no salgan, porque la emisora HBO y el estudio Warner Bros.
informaron ya el lunes por la noche que
cancelan sus fiestas de famosos.
El publicista estrella
Stan Rosenfield, que representa entre otros a
George Clooney y
Robert de Niro, cree que las sillas quedarán vacías. "
Algunos vendrán, otros no", se lamentaba al
Los Angeles Times. "
No voy a mandar estrellas a sentarse en sillas plegables y escuchar en una conferencia de
prensa el nombre de otro", afirmó al periódico otro representante. Tampoco está claro si
el director
Steven Spielberg acudirá el domingo a recibir su Globo de Oro honorífico.
El trofeo a su trayectoria fue anunciado con anterioridad, pero su portavoz,
Marvin Levy, dijo al
Times que no cree que "
Steven piense que esto es muy atractivo". Las nominaciones fueron anunciadas en
diciembre. Entre los actores que compiten por el galardón se cuentan
Cate Blanchett,
Angelina Jolie,
Keira Knightley,
George Clooney,
Daniel Day-Lewis,
Johnny Depp,
Tom Hanks y muchos intérpretes televisivos.
Frances Schoenberger lamenta sobre todo la situación de los "novatos".
"Johnny
Depp y otras grandes estrellas pueden vivir con ello, pero para los novatos, que tenían
ahora su primera gran oportunidad, como Marion Cotillard ("
La Vie en Rose") y Ellen Page ("
Juno"), esto es muy triste".
Entre las "víctimas" se cuentan también peluqueros, maquilladores y empresas de catering que
normalmente trabajan a pleno rendimiento en los días previos a la gala. La cancelación enfrenta a
Hollywood ante la siguiente catástrofe: el 24 de febrero se entregan los Oscar, y la "estatuilla
dorada" podría sufrir la misma suerte que los Globos de Oro si la huelga continúa.
Los aproximadamente
12.000 guionistas sindicalizados
exigen más dinero por la reutilización de su trabajo en Internet y en DVDs, pero
los productores de cine y tv se niegan. Después de intensas batallas, la lucha laboral se convirtió
en guerra fría desde principios de diciembre. No hay fechas para nuevas negociaciones, Hollywood
permanece paralizado.