La franja horaria más peligrosa para viajar en auto es la que se extiende
entre la hora cero y las 6 de la mañana, cuando la velocidad, la visibilidad y la
infraestructura de las rutas del país triplican el riesgo de accidentes.
Las conclusiones sobre los riegos de viajar de madrugada fueron reveladas por un informe del
Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI), que observó
unos 4.500 siniestros en las vías de circulación de la Argentina y calculó la
proporción entre autos en circulación y accidentes.
La madrugada concentró de este modo
11,31 por ciento de los accidentes de todo el día,
"con apenas 3,95 por ciento del parque de autos circulante", indica el estudio
estadístico del organismo, que fue difundido en su publicación CESVI Trash, a la que tuvo acceso la
agencia
DyN.
La mayor cantidad de accidentes se produce
entre las 6 y las 18,
cuando ocurre 64 por ciento de los siniestros del día, aunque el promedio de
automóviles circulantes es de
34 por ciento, por lo que el CESVI concluye que el riesgo durante las seis
primeras horas del día
es tres veces mayor.
Un dato adicional que surgió de la investigación cuantitativa arrojó que es
el domingo el día en que los conductores más chocan, con 18,45 por ciento de los
casos, principalmente de madrugada y durante las primeras horas de la mañana, muchas veces por
efectos del alcohol y el cansancio.
El informe señala que como las vías de circulación están descongestionadas luego de la hora
cero, los conductores "se ven tentados a acelerar para llegar más rápido" a su destino, lo que
sumado a la baja visibilidad y el cansancio multiplican el riesgo.
Precisamente, "ver y reconocer en el tiempo justo un objeto" es vital para evitar un accidente,
pero de noche la visibilidad se reduce apenas a 35 metros hacia el frente del vehículo, hasta donde
llegan las luces de los faros. "El conductor pierde su visión periférica", explicó el CESVI.
"
El cuerpo rompe el circuito normal de vigilia y el sueño", señaló el instituto
especializado en accidentología y enumeró otras causas como la
monotonía de la noche, la mala ventilación, el esfuerzo de la vista y las pocas
alternativas para detenerse en la ruta.
"Pesadez de ojos, parpadeo constante, zumbidos en los oídos, sensación de brazos y pies dormidos
y la necesidad de moverse en el auto" se complementan para hacer de la madrugada un horario de alto
riesgo al conducir, especialmente en las autopistas, donde las fallas en la infraestructura son
críticas.
La "obsoleta" infraestructura vial presenta fallas como la falta de iluminación artificial,
en el 41 por ciento de los casos, y banquinas descalzadas, con 19 por ciento, estimó el CESVI y
remarcó que "los accidentes en caminos iluminados se reducen hasta en 40 por ciento".

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