El orgullo fue grande cuando Londres fue consagrada ciudad de la moda. La jefa de
Vogue en Estados Unidos, Anna Wintour, renombrada aunque con mala fama,
privilegió los desfiles londinenses en detrimento de los parisinos, todo un honor para el
mundo de la moda en Londres.
Sin embargo la capital británica, que hasta aquí bregó con dificultad por sostenerse junto a
las exhibiciones de París, Nueva York y Milán, sigue luchando. Cuando el diseñador irlandés Paul
Costelloe inaugure mañana la
Semana de la Moda de Londres, el objetivo, entre otros, será atraer nuevos
clientes, porque
la crisis crediticia mundial alcanzó también con sus largos brazos al mundo de la
moda.
El retorno de
Vivienne Westwood y de la supermodelo
Kate Moss sobre las pasarelas no deberá agriarles el ánimo a los bellos y
creativos. En Londres
se teme sobre todo que los jóvenes diseñadores sean golpeados por la crisis debido a la
ausencia de los compradores jefe de los Estados Unidos.
Luego de las turbulencias bursátiles, muchos estadounidenses suspendieron su
visita, explicó Hilary Riva, presidenta de la junta directiva del British Fashion Council,
al diario
The Guardian.
En la búsqueda de nuevos clientes, las expectativas se centran principalmente en Rusia, China
y Cercano Oriente. Allí las mujeres tendrían una preferencia especial para la extravagante y joven
moda británica: "Hay algo muy raro y especial en los ingleses, que les gusta, y que no se puede
encontrar ni en Chanel ni en Louis Vuitton", dijo Aliona Doletskaya, jefa de redacción de la
edición rusa de la revista
Vogue en referencia a sus compatriotas.
Desde siempre, la
Semana de la Moda de Londres era considerada la más excéntrica y creativa de todas las
muestras. Diseñadores top internacionales como Alexander McQueen, Vivienne Westwood y
Matthew Williamson materializaron con sus diseños en los años 90 "Cool Britannia": un nuevo orgullo
para Gran Bretaña y un nuevo deseo de cultura pop británica.
Kate Moss, el grupo de rock Oasis y el movimiento "Young British Artists" celebraron grandes
éxitos. Actualmente son jóvenes talentos de la moda como Louise Goldin, Roksanda Ilincic,
Christopher Kane, Todd Lynn, Gareth Pugh y Marios Schwab los que convencen con sus diseños.
Sus prendas no son clásicas y elegantes como las de sus colegas establecidos y más
conocidos, y justamente eso es lo que los hace los portadores de la esperanza del mundo de
la moda londinense. Las mujeres británicas gastan su dinero en pocas prendas, pero que sean
extravagantes.
"Las mujeres no compran cosas que ya tienen en su guardarropa", dijo Averyl Oates, compradora
jefa de moda de la tienda de lujo Harvey Nichols. "Nosotros pedimos Giles Deacon, Jonathan
Saunders, Christopher Kane, Marios Schwab. Londres ofrece esa creatividad excepcional", indicó.
Algunos diseñadores vuelven a Londres tras permanecer durante algunos años en el extranjero.
La diseñadora estrella británica Vivienne Westwood presentará de nuevo después de nueve años su
"Red Label" en Londres. "Las cifras de venta de nuestras líneas de moda subieron todas, y por ese
motivos decidimos que Red Label tenga su propio show", dijo Westwood a la revista en Internet
Female First.
La modelo top Kate Moss, de 34 años, exhibirá la extravagante moda. También para ella será un
regreso: desde hace cinco años que no sube a una pasarela.
Fuente:
AFP