El jefe de gabinete, Alberto Fernández, calificó hoy de "muy triste" la situación por la que
atraviesa la ciudadanía de Pinamar, con un intendente sospechado de irregularidades, aunque aclaró
que no sabe "qué pasa" realmente en torno a esa cuestión.
"No sé qué pasó, todo es raro, pero tristísimo, porque un montón de gente que confió en un
cambio del modelo económico turbio" de la anterior gestión, ahora debe sentir "una gran decepción",
dijo.
Fernández, en diálogo con radio Mitre, aclaró que si bien el intendente cuestionado, Roberto
Porretti, es del Partido Justicialista, "había otro candidato del Frente de la Victoria" a jefe
comunal de Pinamar "que nosotros apoyamos".
Respecto del caso de Porretti, acusado de pedir coimas a empresarios de la ciudad balnearia,
consideró que "si ha sido así, es muy triste, absolutamente triste".
"La gente de Pinamar estaba buscando algo nuevo, terminar con ese esquema de vínculo entre la
política y la empresa que existía antes de la llegada de este hombre. Debe tener una gran
decepción. Lo que lamento es que el punto negro tiñe todo", prosiguió.
En ese sentido, dijo que "hay una prédica muy generalizada a partir de muchos medios, y de
muchos análisis, que plantea la idea, tratan de cimentar esta idea, de difundirla. Entre los pocos
que hacen tropelías, y la difusión que las tropelías tienen, el tema salpica a todos".
Fernández destacó no saber "qué pasa en Pinamar, sinceramente. Es un lugar que durante muchos
años fue bastión de personas precisamente vinculadas a sectores del poder económico de dudosa
honorabilidad".
"Ahora ganó un candidato del PJ. Había otro candidato del Frente para la Victoria que
nosotros estábamos apoyando, pero lo cierto es que no sé qué fue lo que pasó, todo es raro",
sostuvo.
Para Fernández, "este resultado es triste, lo que no tengo claro es qué pasó. Todo ha tenido
un formato, con un canal de televisión 24 horas dedicado a esto... un formato tan raro que uno
empieza a sospechar de cómo son las cosas".
"Nadie está obligado a mirar para otro lado. Nunca defendí ni nunca defenderé un hecho de
corrupción, que salpique inclusive al que está al lado mío. Nunca. Nunca he recibido ni del ex
presidente (Néstor) Kirchner ni de la presidenta (Cristina)Fernández de Kirchner ninguna
instrucción en ese sentido".
"Lo que sí hicimos -señaló- es que cada vez que alguien cercano a nosotros estuvo sospechado,
separarlo del cargo".
El funcionario dijo que "la política es perversa porque genera este tipo de sujetos.
Objetivamente a lo largo de los años han existido políticos que han tenido actitudes de esta
naturaleza, han realizado maniobras fraudulentas, y han generado en el imaginario público la idea
de que la política es en esencia un espacio donde la corrupción predomina".
Fuente:
DyN