“¿Qué solicitada? No sé de qué me hablás...”. Esa fue la reacción de
Soledad Silveyra cuando
Perfil.com le consultó sobre la solicitada que supuestamente firmó en contra del
paro que realiza el campo desde hace 15 días. La reacción de
Gastón Pauls fue parecida: “Menos mal que me llamás, estoy indignado, yo
nunca firmé nada y nadie me consultó nada.... Ni siquiera sabía de la existencia de esta
solicitada, me acabo de enterar”, le dijo el actor y conductor a la cronista que lo contactó.
“Me dejás helada, ¿me la mandás por mail así la leo?", respondió Solita cuando
Perfil.com le explicó sobre el texto de la solicitada.
En la solicitada titulada “Una amenaza del pasado que agrede nuestro futuro”, que
se publicó hoy en varios diarios nacionales, tanto el nombre de Silveyra como el de Pauls aparecen
en medio de más de un centenar de firmas de personalidades de la cultura y el espectáculo, donde se
destaca: “Los abajo firmantes queremos llamar la atención sobre la radicalización política de
las entidades rurales, en la que se percibe la pretensión de un país para pocos, fundado en
anacrónicas desigualdades”.
El texto sigue, y no dista mucho del discurso que dio el martes la presidenta Cristina
Fernández de Kirchner. Claro, cómo va a distar si la movida de la solicitada salió de la mismísima
Casa Rosada. Más precisamente, del primer piso, donde funciona la
Secretaría de Medios que dirige Enrique Albistur. En efecto, allegados a
la Secretaría de Medios confirmaron que los mails con la solicitada salieron de allí,
desde la casilla de correo
alertacultura@gmail.com,
la misma que se utilizó para la campaña de Daniel Filmus cuando fue candidato
para Jefe de Gobierno porteño el año pasado.
Varias de las personalidades de la Cultura consultadas por
Perfil.com dijeron que recibieron el texto de la solicitada hace unos días, cuando
el conflicto entre campo y Gobierno se disparó, en sus casilla de mails. “Me llamó (José
Pablo) Feinmann y Leonardo (Favio) para comentarme, luego vino el Coco Silly a traerme el texto
para que lo firme, me pareció que estaba bien, que me lo pedían personas honestas y confiables y
firmé”, comentó Alejandro Dolina. Y destacó: “Por ahí ellos sí están organizados; yo
no, soy más bien solitario”.
Ignacio Copani resaltó que al texto se lo envió “un amigo de una productora” por
mail, pero aclaró que ese amigo, sin embargo, no aparece entre las firmas de la solicitada. Adriana
Varela se mostró muy convincente acerca de su firma en el texto, y destacó que defiende la postura
de la Presidenta porque “en este país ser mujer y además peronista es muy difícil, hay que
mostrar autoridad”. Aclaró, además, que nadie del Gobierno la llamó para pedirle que firmara.
“Nosotros nos conocemos, siempre nos comunicamos, con Feinmann siempre hablamos”,
agregó, pero evitó decir directamente quién fue el que le dio la solicitada para firmar.
El mismo convencimiento mostraron la cantante Liliana Herrero, el historietista y empresario
periodístico Andrés Cascioli y el dueño de editorial La Flor, Daniel Divinsky. Pero ninguno habló
de cómo juntaron el dinero para pagar la solicitada, que cuesta alrededor de 40.000 pesos en cada
diario. Hoy salió en cuatro publicaciones: Clarín, Página/12, Crónica y Buenos Aires Económico.