Myanmar "no está dispuesta" a recibir a equipos de socorro, ni tampoco a periodistas, provenientes
de países extranjeros tras el paso del tifón Nargis, indicó hoy el Ministerio de Relaciones
Exteriores, en una declaración publicada por un diario oficial.
Sólo la ayuda material y financiera es bien recibida por ahora en ese territorio,
precisó. "Actualmente, Myanmar da la prioridad a la recepción de ayudas de urgencia y realiza
esfuerzos enconados para transportarlos sin dilación por sus propios trabajadores a las zonas
afectadas", expuso el Ministerio en una declaración publicada por el diario oficial New Light of
Myanmar.
"Myanmar no está dispuesta a recibir a equipos de búsqueda y socorro, ni tampoco a medios, de
países extranjeros", añadió, pero "aprecia enormemente la generosidad (...) de la comunidad
internacional". "A esta altura, la mejor manera para la comunidad internacional de ayudar a las
víctimas es proporcionar ayuda como medicinas, alimentos, ropa, generadores eléctricos y materiales
para los refugios de emergencia, así como ayuda financiera".
Las autoridades ya
impidieron hoy la entrada a trabajadores humanitarios y periodistas que se
encontraban a bordo de un avión de Qatar lleno de ayuda, precisó el Ministerio. La decisión fue
tomada porque no habían sido informadas con antelación de la presencia de estos equipos en el
avión, añadió. "Los países extranjeros han enviado, previa autorización, aparatos llenos de ayuda
de emergencia que han aterrizado sin dificultad ninguna en suelo birmano", puntualizó.
Mientras, cientos de cooperantes internacionales expertos en catástrofes continúan sin
recibir permisos para entrar en el país.
La mayoría de organizaciones creen que la junta se ver desbordada con los trabajos de
reparto e insisten en repartir ellas mismas sus materiales u organizarlo in situ. También
exigen el permiso urgente para expertos que puedan calcular con exactitud las necesidades reales
tras la tragedia.
Según el último balance oficial provisional, el tifón Nargis que arrasó el pasado fin de
semana vastas regiones del sur de Birmania dejó cerca de 23.000 muertos y más de 42.000
desaparecidos.
Otras estimaciones son mucho más graves. Una diplomática estadounidense en Rangún
dijo que se temía más de 100.000 muertos. Un vocero de las Naciones Unidas dijo que más de un
millón de personas necesitaba ayuda.
Fuentes: AFP y dpa
Ingrese su usuario y contraseña para dejar un comentario. Si no está registrado haga clic aquí para crear un usuario.