Los pilotos de Austral decidían cerca de la medianoche de ayer si
levantaban el paro que comenzaron el sábado y que dejó a
más de la mitad de los vuelos de cabotaje en tierra.
Si bien en el inicio de la protesta los comandantes de los aviones dijeron que la
misma se debía al
incumplimiento de un acuerdo alcanzado en febrero con Aerolíneas Argentinas por el
mantenimiento de la flota, con el correr de las horas se evidenció que la huelga se debió a las
declaraciones de Juan Carlos López Mena, capitán de Buquebus y postulante a
asociarse a Marsans para pilotear la línea de bandera, quien afirmó a la prensa que piensa en
fusionar a ambas aerolíneas.
El paro de Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), que nuclea a los pilotos de Austral,
no cayó bien en el Gobierno ni en los otros gremios aeronáuticos que coincidieron
en descalificar a sus colegas por “
apresurados”, en estricto
off the record.
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