A mediados del siglo XX la filosofía existencialista creada por Jean Paul Sartre sentenciaba que
para ser en el mundo había que tener conciencia de sí, hoy, en pleno siglo XXI los pensadores
señalan que
para ser en el mundo es necesario estar en Google.
La filósofa francesa
Barbara Cassin llegó a Buenos Aires para presentar su libro Googléame, que se
lanza hoy al mercado mexicano editado por la filial del Fondo de Cultura Económica (FCE) en el "Día
Internacional de la Internet".
Cassin se empezó a interesar en el buscador cuando una persona le dijo que la había
encontrado a través de Google. La filósofa señala que la herramienta es muy útil pero se
ha convertido en el Gran Hermano contemporáneo.
“Google se transforma en un Gran Hermano que nos conoce mejor que nosotros mismos. Google es el maestro de las reglas de confidencialidad y se da a sí mismo el derecho de subordinar todo a los fines comerciales legítimos”, aseguró Cassin durante su paso por la Feria del Libro.
En el libro que se edita hoy, la filósofa examina las prácticas sobre las que Google desarrolló su poder y también el tipo de moral que encarna cuando se pretende universal y democrático. El libro parte de la creación de Google por dos estudiantes de la Universidad de Stanford, Sergey Brin y Larry Page e intenta responder a la pregunta: ¿Cuáles son los intereses de Google, cuyo proyecto es organizar la información y digitalizar todos los saberes del mundo?
"¿Es necesario plegarse al modelo Google para "ser", por el temor a desaparecer? ¿Qué nuevo lugar ocupan los autores y las obras en el universo digital? ¿De qué modo el uso del globish (global english) en todo el mundo modela una determinada manera de pensar?", son otras de las preguntas que la autora intenta responder en el texto.
El libro también intenta analizar el negocio de Google, que en un 99% se basa en publicidad y que el año pasado facturó 40 mil millones de dólares. “Google conoce mucho a cada uno de sus usuarios, porque tiene registro del flujo de clicks que cada uno produce, deposita cookies en las computadoras, lee los mails que se envían, procesa la información que hay en cada máquina”, señaló Cassin a la revista Para Ti para explicar porque hoy el buscador es el Gran Hermano que todo lo ve y todo lo sabe.
No es un planteo nuevo, ya Orwell lo hizo en el siglo pasado.
Internet es así o lo tomas o lo dejas, también tu tarjeta de crédito te pone bajo los ojos de Gran Hermano. Hay un pequeño problema, quién es capaz de almacenar en buen estado y tener acceso instantáneo a tamaño volumen de información?
Querida Cassin llegar a ser un absoluto Gran Hermano sería CARÍSIMO,ahora bien que se puede chusmear bastante, se puede.

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