Aislarse del mundo.
Sumergirse por completo en la fantasía de la pornografía y la masturbación.
Perderse en la mirada y en el contoneo de unas caderas. Desear, sin cesar, tener sexo repetidas
veces, a toda hora, sin importar demasiado con quién. Sucumbir al deseo permanente. Así viven cada
día los hombres, que son mayoría, y las mujeres adictos al sexo.
“Conseguíamos el sexo con la mirada, lo comprábamos, lo vendíamos, lo intercambiábamos,
lo regalábamos
. Eramos adictos al coqueteo, a la provocación y a lo prohibido. La única manera
que conocíamos de liberarnos de la tiranía del sexo consistía en hundirnos aún más en él. Cedíamos
nuestra propia voluntad a los demás y nos producía sentimientos de culpabilidad, odio a nosotros
mismos, remordimientos, vacío interior y dolor”, comentan en un grupo de hombres y mujeres en
tratamiento a trvés de la página web de Sexólicos Anónimos, un programa estadounidense de
recuperación estadounidense basado en los mismos principios de Alcohólicos Anónimos.
Según los médicos especialistas, la mayoría de los centros para adictos en la Argentina
contemplan terapias para este tipo de adicción y muchas ONG lo hacen gratuitamente.
Incluso los hospitales públicos reciben sus consultas, aunque pocas, y
se trabaja con tratamientos psicológicos y farmacológicos.
Voces que prefieren ser anónimas –pocos asumen esta patología– o se avergüenzan
de sí mismas hablan de una “atracción por lo ilusorio y la fantasía” de obtener el
objeto deseado, la relación sexual con otra persona, que una vez capturado corrompe lo real y
adviene paradójicamente la frustración y la insatisfacción.
Detenerse en la semántica de la palabra “adicción” puede dar una idea del
problema: “a” significa “sin” y “dicción”,
“expresión”.
Más información en la Edición Impresa
Linda foto !, e Cristina sometiendo a un triste opositor de cuarta ? , Jaaaaaaaaaaa !!!
Soy adicto al sexo desde que conozco el sexo. He probado cigarrillos, alcohol, drogas diversas, pero lo único que me produce necesidad física y psicologica es el sexo.
Sinceramente, de todas las demás cosas mencionadas, es la única que creo no me va a provocar nada malo. Los beatles deberían haber cantado ¨All you need is good sex¨. Saludos
Si se pierde el equilibrio psíquico-emotivo aparecen los desequilibrios que al acentuarse con el tiempo se convierten en patologías. Son muchas las causas de las adicciones y patologías, y creo que en el caso de la sexual, también influye entre ellas la cantidad de publicaciones y ofrecimientos pornográficos que en estos casos alimentan la patología. Es como si a un río desbordado no se le coloca ningún tipo de contención, sino que se le aumenta el caudal.
La sexualidad es en este mundo de mierda lo único que todavía nos hace sentir humanos. Que los doctores se dediquen en vez de diagnosticar a hacer feliz a alguna mujer. Todo anda mejor con buen sexo.

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