La educación y el conocimiento son considerados cada día más como las herramientas que permiten a
los desposeídos torcer su destino y a las personas en general manejarse con independencia propia
como también con autonomía de las manipulaciones políticas.
Sin embargo, debajo de la alfombra de las estadísticas -que bien cubren la realidad-
subyacen graves datos.
Hay crecientes poblaciones que ya no sólo están fuera del sistema, sino que en la era de las
autopistas informáticas y los avances científicos y las sociedades virtuales jamás tomó un lápiz y
no es capaz de leer ni de escribir su propio nombre.
Este grave escenario de subsistencia y aumento del analfabetismo en zonas consideradas libres
de ese flagelo en Argentina, demuestra en opinión de algunos especialistas una falta de "decisión
política" de contar con ciudadanos libres, críticos y autónomos.
Sin entrar en consideraciones políticas respecto a la manipulación de los caudillos y luego
"punteros" de poblaciones alejadas de los centros urbanos y en situación de subsistencia, hoy
ya no hay argumento que justifique que un joven menor de 15 años no complete un
elemental nivel primario o tenga graves problemas en lectoescritura, o que un adulto pueda no
directamente realizar ambas operaciones.
En ese sentido, recientes relevamientos realizados en barrios periféricos a la ciudad de
Rosario (Santa Fe) -una de las usinas culturales del país- arrojó que
más del 30 por ciento de su población, y fundamentalmente mujeres
es analfabeto.
La coordinadora en Rosario del programa Nacional de Alfabetización "Encuentro" del ministerio
de Educación, Patricia Fleitas, consideró
"alarmantes y graves" las estadísticas.
Lamentó asimismo que "hace dos años atrás era impensado que hubiera analfabetismo en Rosario"
ya que ese flagelo se situaba más en las provincias de Chaco, Formosa y Corrientes.
Acerca de la vulnerabilidad de las personas que no pueden leer o escribir, Fleitas relata
casos como el aprovechamiento de esta situación en que algunos sin escrúpulos "les hacen firmar la
venta de sus casas, les sacan los hijos" o, en otros casos, "no les pueden pagar un plan de 150
pesos porque figuran en el ANSES con un subsidio por discapacidad".
"No quieren personas independientes" cuestionó la funcionaria, quien subraya en las reuniones
con la Municipalidad local y el gobierno provincial que "la escuela no llega a la población" y que
debe deshacerse de "sus estructuras tan duras" y rever la "educación para adultos".
El caso de las mujeres con graves problemas en su educación y autonomía es producto del
"tiempo que dedican a sus hijos y empeoran su situación cuando tienen que trabajar afuera de sus
casas", según Fleitas, y en el caso de chicos y jóvenes también el origen se centra en la búsqueda
de recursos económicos y de familias que los obligan a "cartonear".
Entre los "remedios" del plan nacional, Fleitas detalló que en primer término "concurrimos a
cada lugar, relevamos a las personas analfabetas y luego abrimos diversos centros de alfabetización
(en casas de familias, clubes, instituciones y centros comunitarios) donde los interesados
concurren para recibir la instrucción que necesitan y también capacitarse en algún oficio".
Fuente: DyN