El suspendido intendente de Pinamar,
Roberto Porretti, fue
destituido esta noche por el Concejo Deliberante de esa ciudad balnearia, tras analizar un
dictamen de la comisión que investigó su conducta al frente de la comuna.
La destitución
por unanimidad acompañó así el proceso penal que se le sigue al ex jefe comunal
por presunto pedido de coimas a dueños de boliches bailables de esa ciudad. Uno de los abogados de
Porretti, José Ignacio Ochoa, precisó que al ex intendente le endilgaron
"nueve cargos que no tienen nada que ver con la causa penal".
La medida, según adelantó el letrado,
será apelada ante la Suprema Corte de Justicia Bonaerense y consideró que el fallo"no agrega nada porque ya se sabía desde hace días que iba a ser destituido".
Durante la sesión de hoy, el Concejo Deliberante de Pinamar estudió el informe de
la comisión investigadora bajo estrictas medidas de seguridad,
por miedo a que pudiera haber incidentes entre partidarios de Porretti, quien se
inició en la Ucedé,
encabezó el Vecinalismo y posteriormente se declaró kirchnerista. Sin embargo, la
sesión se completó
sin incidentes y sin público, mientras alrededor del edificio una veintena de
policías controlaba el ingreso.
Los diez ediles presentes votaron en favor de la destitución:
Cuatro del bloque del justicialismo, cuatro del Partido Vecinalista, que juntos habían
llevado a Porretti a la jefatura comunal, uno del Frente Para la Victoria-Compromiso K y uno de
Libres del Sur. Los concejales se prenunciaron de esta forma, cuando se estaba por cumplir
la suspensión por 90 días que le habían aplicado en un principio, a partir del proceso penal que se
le sigue al ahora ex jefe comunal.
La causa judicial se inició a partir de una denuncia de los boliches Ku y El Alma, de
Pinamar, por pedido de coimas para mantener habilitados esos dos locales. La Corte Suprema de
Justicia había rechazo el martes un recurso extraordinario de Porretti, que pretendía retomar su
cargo anulando por vía judicial la suspensión de 90 días que le impuso el Concejo Deliberante de
Pinamar.
Según se precisó en Tribunales, los jueces de la Corte Nacional respaldaron el criterio de
sus pares bonaerenses y desestimaron la queja interpuesta para que la suspensión del cargo fuera
dejada sin efecto. Esta era la última carta que le quedaba al dirigente pinamarense para intentar
recuperar su cargo, en medio de la puja política que se desató en ese distrito luego de que la
Justicia decidió imputarlo por extorsión, un delito por el que terminó procesado junto a su ex
secretario de Gobierno de Pinamar Aldo Leonián.
Aunque Porretti fue excarcelado luego de pasar 26 días tras las rejas, el intendente
suspendido sigue procesado y, mientras impugna las pruebas en su contra, la causa avanza con vistas
a un eventual juicio oral. Desde febrero la Justicia investiga la denuncia de los empresarios Rubén
Cameroni y Javier Porjolovsky, del complejo bailable Ku-El Alma, que acusaron a Porretti y a su ex
funcionario de intentar extorsionarlos para no cerrarles la discoteca, a cambio de 400 mil pesos.
El 11 de febrero la fiscal María Fernanda Haschmann pidió dos detenciones por esta causa:
Leonián fue arrestado, pero Porretti logró evitarlo con un recurso de exención de prisión que quedó
en pie hasta fines de marzo, cuando la Cámara de Dolores lo rechazó. Finalmente, el 3 de abril
pasado el juez Gastón Giles ordenó la detención de Porretti y, tras ocho horas de intensa búsqueda,
quedó preso en la comisaría de General Belgrano. Apenas 24 horas después consiguió que el mismo
juez le otorgara la excarcelación extraordinaria, pero no se concretó porque la fiscal Haschmann se
opuso.
Entonces, el Concejo Deliberante ungió como intendente, por 90 días, al jefe del cuerpo
legislativo,
Rafael De Vito, quien fue socio político de Porretti hasta diciembre y luego se
convirtió en uno de sus principales críticos. De Vito inició en Pinamar un proceso de auditorías
para revisar todos los gastos que concretó su antecesor.
El 29 de abril Porretti logró salir en libertad por orden de la Cámara de Dolores, que
subrayó que el acusado había sido elegido por el voto del pueblo y por lo tanto podía estar en
libertad mientras durara el proceso judicial.
Fuente: DYN