El oficialismo de la Cámara de Diputados
enfrentará esta tarde una reunión clave para definir su postura frente al proyecto de las
retenciones móviles, mientras tiene en estudio una propuesta para otorgar
beneficios vía reintegros a los pequeños y medianos productores agropecuarios.
Ante la inminencia del encuentro oficialista,
la oposición en la Cámara baja dio una tregua de 24 horas para que pueda definir su postura
en torno al proyecto de las retenciones móviles.
En ese marco, el plenario de las comisiones de Agricultura y de Ganadería pasó ayer a un
cuarto intermedio para el miércoles a las 12, a pedido del kirchnerismo que hoy debatirá
puertas adentro, a partir de las 15,
y son varios los que deberán definir su postura respecto al proyecto que llevaran ante el
cuerpo.
Hasta ahora, el oficialismo contabiliza 135 diputados, aunque algunos con dudas,
que respaldarán con cambios la iniciativa oficial, confió una alta fuente del
bloque a esta agencia. Igual es número parece
"riesgoso" para los K, así que esperan a la reunión de hoy para "acercar
posiciones y lograr los consensos necesarios"
para no pasar un papelón en el recinto, donde esperan llevar el proyecto el
próximo viernes.
La decisión, hasta el momento, es ratificar la resolución 125 y conceder cambios por el
lado de los reintegros, la ampliación de los beneficiarios y redefinición del concepto de pequeño y
mediano productor, incluso mediante la ampliación del cupo de toneladas anuales de la cosecha de
soja, según se conoció tras una reunión de la mesa del bloque Frente Para la Victoria-PJ y
diputados integrantes de ambas comisiones legislativas.
Al respecto, una de las alternativas que los diputados oficialistas y el gobierno
analizan es fijar como techo para otorgar reintegros a las producciones que se ubiquen entre las
500 toneladas y las 700 toneladas anuales. O el equivalente a 750 mil pesos. Es decir, dos vías:
toneladas o rentabilidad. El campo, en especial la Federación Agraria Argentina, pide en cambio que
se considere hasta las 1.000 toneladas o un millón 500 mil pesos como límite.
El mecanismo que los kirchneristas
ven como otra herramienta para evitar el retorno de las protestas rurales es que en el
momento en que los productores entregan la cosecha, el acopiador haga efectivo el reintegro y
después éste sea el encargado de arreglar con el Estado, por lo cual se considera que se
eliminarían obstáculos burocráticos. El clima del plenario, sin la presencia de
representantes del campo,
fue muy distendido, aunque comenzó una hora después de lo pautado (a las 18) y en
la práctica significó el cumplimiento del acuerdo previo entre los jefes de bloque de dar un día al
oficialismo para que reúna su bloque y defina el proyecto por la mayoría.
La oposición espera esa definición para, a su vez, adoptar su postura respectiva, aunque
desde la Coalición Cívica y el PRO se descuenta que los diputados de la presidenta conseguirán el
número necesario para insistir con la resolución 125, que disparó la protesta agropecuaria de cien
días.
Piensan responder con un dictamen por la minoría para retrotraer la situación a antes del
11 de marzo (cuando el ex ministro Martín Lousteau firmó la resolución) y establecer un techo para
las retenciones en el orden del 33 por ciento.
El jujeño
Carlos Snopek (ex presidente de la comisión de Presupuesto) actuó de vocero del
oficialismo y sostuvo, respecto al proyecto oficialista, que
"hay que hacer correcciones para homogeneizar" y que la ley sea
"aplicable a toda la diversidad que tiene la Argentina". Después hablaron los
jefes de los distintos bloques y el que más sorprendió fue el radical Oscar Aguad, quien aludió al
pedido del oficialismo para armar su propuestas (existen 21 proyectos en la comisión), y afirmó que
esperaba que el debate interno de los K
"contribuya a encontrar una solución al conflicto" y que esperaba que
"en vez de vencernos, nos convenza de la posición que tome".
Fuente: DYN