Cristina Fernández de Kirchner presidirá, por primera vez los actos del 9 de Julio en Tucumán. Por
ley la provincia hoy se convierte en capital de la República. Una ley sancionada en el menemismo
dispone que los presidentes deban festejar la Independencia en "jardín de la República. Sin embargo
el autor de esta norma no siempre la cumplió. Menem estuvo en Tucumán en el 91, 92, 93, 94 y volvió
recién en el 98. Fernando De la Rúa estuvo presente en los dos años mandato y luego lo hicieron
Duhalde y Kirchner respectivamente. El esposo de la actual presidente decidió no asistir al solemne
Tedeum en el 2006 y 2007. Este año Cristina tampoco concurrirá.
El acto central se realizará en el hipódromo, pero
cada sector está asignado para las personas que llevarán los dirigentes
partidarios, lo que dificultará el acceso al público que desee concurrir.
Alperovich dijo que la presidente vendrá a la provincia con alrededor de un centenar de
acompañantes. En el hipódromo se espera que concurran unas 30 mil personas, de las cuales 14 mil
serán del interior de la provincia.
La organización ya asignó lo lugares para evitar inconvenientes por los espacios a ocupar. La
tribuna central (frente al escenario) quedó reservada para los dirigentes cercanos a legisladores y
concejales de la capital que movilizarían a unas 5.000 personas. También frente al palco, pero en
la tribuna Norte, se ubicarán los militantes liderados por el diputado Germán Alfaro y por el
intendente, Domingo Amaya, que sumarían unos 8.000. En la tribuna que da hacia el sur se
apostarían referentes del Movimiento Libres del Sur, del Partido Justicialista y los dirigentes
movilizados por el titular del Ente de Infraestructura, Rolando Alfaro, primo del diputado
Germán Alfaro, cuyos seguidores protagonizaron los incidentes con ruralistas el sabado.
El oficialismo
alquiló 500 colectivos para trasladar desde el interior a los militantes. Según
publica el matutino
La Gaceta, este servicio, desde las localidades más lejanas como La Cocha, Trancas,
o Graneros, cuesta $ 900 por ómnibus. En cambio, la cifra desciende a $ 300 si el transporte de los
dirigentes se efectúa desde los municipios que conforman el Gran San Miguel de Tucumán. Algunos
legisladores y concejales, en tanto, optaron por alquilar combis para trasladar a sus allegados: el
precio ronda los $ 150.
A estos gastos deben sumarse los ocasionados por el alquiler del escenario y del audio, que
las empresas del medio cotizan a entre $ 15.000 y $ 20.000. El costo total del evento también
contempla el
alquiler de un helicóptero doble turbina (el de la Provincia posee una sóla) para
un eventual traslado de la Presidenta (así lo exige la Nación por cuestiones de seguridad). Sólo
por citar un ejemplo, el costo operativo del servicio (piloto y combustible) por una hora de vuelo
cuesta unos U$S 1.500.
La magnitud del acto obligará a las fuerzas de seguridad a disponer un importante operativo,
que incluirá a 1.300 agentes. Los accesos a la plaza Independencia estará cortados desde las 1.30,
ya que a las 9 se hará el izamiento de la bandera y a las 9.30 se oficiará el Tedéum en la
Catedral.
El costo estimado será aproximadamente de 300 mil pesos para las tres horas que Cristina
Kirchner planea estar en la provincia.
Tucumán vive diez días intensos. Recibió con todo el glamour a los presidentes
latinoamericanos. Fue el centro de la bronca de los ruralistas con sus diputados y hoy se convierte
en capital de la República. Sin embargo en el rostro de Alperovich se observa tensión y
preocupación. Lejos está de ser el gobernador que disfruta por estar en el centro de la escena
política.
(*) Desde Tucumán.