Los distintos delitos por los que las querellas acusaron a los imputados de la tragedia en el
boliche República Cromañón
dejaron al descubierto profundas diferencias
que separan a familiares de las victimas al momento de enfrentar el juicio oral y
público.
Estas diferencias se relacionan con el máximo de pena que cada abogado querellante estará
habilitado para solicitar al culminar el debate e indican el rumbo sobre el que volcarán todas las
acusaciones alivianando la situación procesal de algunos de los imputados.
Por ejemplo, la querella mayoritaria que encabeza el abogado y padre de una de las victimas
José Iglesias eligió el delito más duro para acusar al ex gerenciador de Cromañón Omar Chabán, su
ex mano derecha Raúl Villareal y los ocho músicos de Callejeros, por
homicidio simple y cohecho activo.
Estos delitos le permitirían al letrado realizar al final del debate un pedido de pena de
hasta
31 años de prisión para estos acusados, mientras a los ex funcionarios porteños
les imputó sólo homicidio y a los ex policías Carlos Díaz y Miguel Ángel Belay cohecho pasivo y
homicidio simple sólo para el primero de ellos.
Iglesias concentra casi a
800 familiares y sobrevivientes, mientras las restantes tres querellas representan
a otros 200.
También coincidieron en utilizar la figura del homicidio simple para buena parte de los
acusados las querellas que encabezan la abogada María del Carmen Verdú y Mauricio Castro, pero
ambos se diferenciaron en
no formular acusación a los músicos de la banda Callejeros, a quienes consideraran más
víctimas que victimarios del siniestro.
Por su parte, tanto el dictamen del fiscal de instrucción Juan Manuel Sansone como del
querellante Patricio Poplavsky coincidieron en acusar a la mayoría de los imputados por estrago
doloso seguido de muerte y cohecho, mientras a los ex funcionarios porteños Fabiana Fiszbin, Ana
María Fernández y Gustavo Torres, les endilgó incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Pero las discrepancias legales también quedaron al desnudo por parte de la defensa de los
ocho miembros de Callejeros que arribaron al debate con
tres abogados independientes pese a que desde el comienzo de la investigación
habían mantenido una defensa cerrada y con un único representante legal.
El ex manager de la banda Diego Argañaraz está representado en el debate por el abogado
Roberto Boiz y el guitarrista Maximiliano Djerf por la penalista Analía Fangano.
El resto de la banda integrada por el vocalista Patricio Santos Fontanet, el saxofonista Juan
Alberto Carbone, el escenógrafo Daniel Cardell, el bajista Christian Torrejón, el guitarrista Elio
Delgado y el baterista Eduardo Vázquez eligió como abogado defensor a Manuel Gutiérrez.
Allegados a la banda precisaron que esta separación se vincula a "diferencias personales"
entre los músicos, pero otros voceros interpretaron que la decisión podría vincularse con
un posible cambio de estrategia de la defensa que podría derivar en acusaciones
cruzadas en el seno de la banda.
Fuente: DyN
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