¿Progresismo blanco o nacionalismo popular?
Estamos en el hall del Palacio San Martín, preludiando la llegada de los presidentes de Argentina y Brasil, y entre canapés y alguna copa de Felipe Ruttini, me encuentro con Martín Sabatella, cara a cara, y me descerraja una primera frase que me golpea y me llama a la reflexión: "Mirá, negro, yo creo que el progresismo blanco, permitido por el sistema, no sirve para un carajo…".
Me enrosco para adentro, transformándome en una especie de kung-fu de la política, y repitiéndome y repitiendo la frase, que todavía me retumbaba en los oídos, me digo a mí mismo… "pensar que fue el Frepaso y con posterioridad la Alianza la máxima expresión de ese progresismo permitido por el sistema".
Recuerdo que, en general, esos tipos eran honestos, sin grandes convicciones, la mayoría de ellos con educación universitaria.
Su estética, un tanto "escuálida", en general son flacos, blancos, siempre de corbata, y de fuerte pertenencia cultural de corte pequeñoburguesa.
Modestos administradores, enemigos de cualquier uso semántico que altere la sacrosanta moderación, muy lejos de los pobres, con buenos vínculos con los organismos de Derechos Humanos, lectores del Gabo, absolutamente eclécticos en economía.
Más que propensos a "flotar" en política, lo que constituye en realidad su verdadera actitud de fondo, frente a la extendida derrota cultural de las capas medias.
Repiten hasta el cansancio que no hay que asustar ni confrontar la derrota citada "en autos", equilibristas expertos, se presentan siempre como alternativistas de centro-izquierda en fastuosas "ligas de caretones", propensas siempre a los cierres por "arriba", lo que explicita un fenomenal desprecio por la participación organizada de la comunidad.
Se niegan permanentemente a representar lo sectorial porque ellos, desde su lógica mediática*, pretenden abarcar amplios universos a representar. Empezaron luchando contra las privatizaciones de los noventa y se fueron pidiendo el regreso de Cavallo.
Yo, que empecé los piquetes urbanos siendo concejal de esas fuerzas, con toda autoridad digo que la sociedad debe defenderse de igual modo de progresistas y de neoliberales.
Siendo un pibe, que recién asomaba las narices en política, cierto día en Laferrére tuve la osadía de preguntarle a un viejo caudillo peronista ya fallecido, don Federico Pedro Russo, ¿qué es la renovación peronista? Y este viejo vizcacha, que pasó de ser el cafetero del municipio a ser electo dos veces intendente, me miró a los ojos, se sirvió medio vaso de vino, lo levantó y me dijo "vea, pibe, esto es peronismo". Acercó el vaso a un chorro de soda, lo levantó, lo puso ante mis ojos y me dijo, "vea, pibe, esto es la renovación peronista".
Me llenó de orgullo y esperanza escuchar a Cristina denunciar con mucha sencillez a aquellos que quieren un gobierno light, o sea un gobierno que no haga ruido, que baje su agenda transformadora, y que debilitado, quede a expensas de los poderosos.
Necesitamos recrear un nacionalismo popular y transformador (si digo "revolucionario" se van a asustar las clases medias), basado en la memoria, la verdad y la justicia, en la defensa irrestricta de los soberanos intereses nacionales, en la integración latinoamericana que nos lleve a tener Parlamento, fuerzas armadas, moneda, banco y ductos únicos, como soñaron los padres fundadores. Necesitamos proteger nuestros recursos energéticos y naturales, ponerle fin a la extranjerización y concentración de nuestros trescientos millones de hectáreas.
Debemos desmonopolizar y democratizar nuestros medios de información.
Es menester romper con la autonomía de nuestros bancos centrales como una imposición inaceptable de los organismos financieros internacionales.
Debemos incluir en los beneficios de la nacionalidad a millones de hermanos que todavía claman en la indigencia y en la pobreza.
Estos programas que construyen la felicidad de nuestro pueblo y en los que ya mucho ha rodado nuestro gobierno nacional, hoy están llenos de acechanzas y peligros.
Nuestra suerte política no puede quedar en manos de consultores de comunicación o de progresistas que creen que la política solo es una rémora estética.
Necesitamos hombres y mujeres llenos de convicción, de amor a la patria, y de una férrea voluntad revolucionaria, que estén alejados de cualquier cálculo especulativo, tanto en lo personal como en lo comunitario, que estén dispuestos a darlo todo a cambio de patria. Por eso la disyuntiva de hierro que hoy nos convoca es progresismo blanco permitido por el sistema o nacionalismo popular revolucionario, aggiornado en los tiempos, pero nutrido de la visión política y la perspectiva de Irigoyen, de Perón, de Eva Perón, de Scalabrini Ortiz, de Jauretche, de Juan José Hernández Arregui, de John William Cooke, y tantos otros. También tenemos nuestra estética, que va desde la hermosa pendeja militante de la universidad hasta las gordas de nuestros comedores comunitarios, desde los jóvenes de la Cámpora hasta la murga "Los soñadores del Tambo". Todos, absolutamente alejados de la estética "escuálida" y de los estúpidos yuppies de la city.
En la década de los noventa, los traidores nos tildaban de nostálgicos, hoy intelectuales como Beatriz Sarlo, nos dicen que es un error convocar a Jauretche para intentar leer los tiempos que corren. Nos plantean sociedades descerebradas, sin pasado, sin historia, sin memoria, sin conciencia nacional.
Hablando de traidores (y ojo que me refiero al corredor de fórmula uno), en el día de ayer me tocó vivir una paradoja fenomenal: mientras Néstor Kirchner recibía a Reuteman en Olivos, para recomponer la relación, yo visitaba el Palacio de los Tribunales convocado a una indagatoria judicial, a explicar los resabios de nuestra defensa irrestricta del gobierno de Cristina Fernández.
Según muchos progresistas, los movimientos sociales les afeamos sus listas.
¡Qué va 'chaché!
Luis D'Elía
Presidente de la FTV
PD: *Como el encuentro televisivo entre Ibarra y la "Ritó".
responde al comentario de DarioMdA, del 22-08-2008 09:56:11: ===>>> ¿cómo dicen los derechosos que apoyan a cuanto tipo tenga una colección de 4x4? cuál es el problema que gane mucha plata
responde al comentario de bubyr, del 22-08-2008 08:20:53: ===>>> ¨govierna¨ no se escribe con ¨v¨, es gobierna, con ¨b¨
SOS IMPRESENTABLE D ELIA,CUANDO SE VAYAN LOS K TE VAN A METER UN COHETE EN EL ORTO Y OJALA VAYAS A PARAR A IRAK GORDO BALIN.
Muy buena la carta bien escrita, felicito realmente a quien le escribio para Luis Délia,.....lastima que no lo menciona a el autor...quizas nunca sepamos quien la escribió realmente
responde al comentario de juajua22, del 22-08-2008 12:36:24: ===>>> Su comentario es racista, Ud. lo vierte escudandose cobardemente en el anonimato, ¿porque no sostiene sus odiosas expresiones con su verdadero nombre y apellido, y su correo electronico?
responde al comentario de PiuAvanti, del 22-08-2008 14:36:49: ===>>> ¿Como pudo averiguar cuanto gana D'Elia? Por favor, publiquelo y le creere. ¿Como sabe que come D'Elia? ¿Y como sabe si no come guiso? Ud. vive con el?
responde al comentario de DarioMdA, del 22-08-2008 09:56:11: ===>>> ¿Como sabe cuanto gana D'Elia?
Lamentablemente... Este Señor se Jacta de ser un Revolucionario, de pelear por los Indigentes, y enarbola una bandera de ¨Justicia Social¨, Pero este señor no come Guiso todos los dias y mucho menos come en los comedores comunitarios. A este señor que dice Odiar desde las entrañas a los ricos, se le engordan los bolsillos diariamente con sueldos magistrales, que seguramente no distribuye en pos de su causa y detras de su disfraz se encuentra uno mas de la oligarquia y de la PEOR OLIGARQUIA de esa Oligarquia que hace sus haberes SIN TRABAJAR.
Seguramente si esta persona se volcara con el corazon a sus ideales, y no se obsesionara tanto con sacar una tajada del Gobierno, Seguramente seria un ser respetable. Y mas seguro estoy, de que si fuese respetable, no estaria acompañando a este gobierno, sino enemistado por su Gran Lucha, puesto que en la Argentina hay muchos hermanos sin trabajo y muchos mas en la pobreza, y la ansiada ¨Redistribucion nunca les llega¨.
responde al comentario de vfrankenstein, del 21-08-2008 21:57:36: ===>>> Si este ¨negro de mierda¨(te gusta así?)representa a la politica actual y hay que responderle en el mismo sentido:ESTAMOS FREGADOS
No hace falta más para darse cuenta de porqué fracasa el kirchnerismo:escasos de ideas propias,plagados de ideologismos (eso sí)y este ejemplar es su mas auténtica expresión.
No hay plan económico,no hay plan agropecuario,no hay tampoco plan aerocomercial,sobran ¨cerebros intelectuales¨como este personaje,ASI NOS VA!!!!!
Comparto muchos de los conceptos de Luis D'Elía, difiero tanto en los métodos que creo, que el método contradice los objetivos.
El Progresismo, es o no es. No hay ni blanco ni de otro color. No hay progresismo popular, ni peronista. El progresismo se define es una definición.
Con IVA de 21% NO hay progresismo. Con exclusión social NO hay progresismo. Con asistentes a los actos, arriados y rentados NO hay progresismo.
Con riqueza cada día mas concentrada NO hay progresismo. Y no vengan con la sanata del derrame.
Estimado D'Elía te quiero a pesar que en los últimos meses te putié en todos los idiomas. No por vos, sino porque me parece que te subiste al 60 equivocado. Te tomaste el que al Norte en lugar del que va a Constitución.

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