Dos argentinos.
Dos porteños. Uno de Racing y el otro de Independiente, le dieron al segundo día
del juicio contra Franklin Durán, acusado de actuar como miembro de la inteligencia venezolana y
conspiración contra los Estados Unidos,
un condimento extra.
Envuelto en la ya tediosa selección de los doce integrantes del jurado que determinará la
inocencia o culpabilidad de Durán, el proceso judicial parece estancado en una imagen en cámara
lenta. Aunque ayer, hubo momentos donde el minuto a minuto del salón de audiencias número 12 de la
Corte Federal de Miami tuvo sus picos de rating. Fue cuando en la presentación de la segunda tanda
de candidatos, de la primera de 40 sólo quedaron 20, la palabra Buenos Aires Argentina resonó en la
sala. Así,
Rubén Rabino y
Andrés Larrica, dos argentinos residentes en Miami, se presentaron ante la jueza
Joan Lenard. Ambos fueron seleccionados como
posibles jurados, aunque uno de ellos ya quedó en el camino.
Rabino, fanático hincha de Independiente, que no intentó ocultar una pulsera con los colores
de Argentina en su mano izquierda y un llavero del rojo de Avellaneda colgando de su bolsillo
derecho, quizás recién mañana se entere de que se trataba el juicio para el que había sido
convocado. Es que él presentó ante la jueza una solicitud de la empresa para la que trabaja para
poder ser desafectado de proceso judicial y cumplir con sus compromisos laborales.
Lenard dio el visto bueno y Rabino se fue a su casa. Sólo si quedaba seleccionado
iba a escuchar los cargos que pesan contra Durán y de esa forma anidar al hombre del estrado con
los famosos 800 mil dólares de Antonini Wilson.
El que sigue en carrera es Andrés Larrica. Un hombre de 53 años, casado con una
italiana, que maneja una empresa de revestimientos con placas de durlock y que hace 15 años que
vive en Miami. Hoy será el turno de su entrevista personal donde tendrá que responder las preguntas
específicas sobre el caso y luego de eso se sabrá si sigue siendo un posible jurado. Para eso debe
obtener el visto bueno de las dos partes y la jueza.
Algo para nada fácil.
Antes de la aparición en escena de los dos argentinos, por primera vez sonó en la sala el
nombre de
“Cristina Kirchner”. Fue cuando uno de los candidatos mostró sus
conocimientos sobre el caso,
algo que no le cayó de la mejor forma al Fiscal Tomas Mulvihill, principal interesado en
esquivar la politización de caso. Este hombre, de unos 40 años, comentó haber escuchado
sobre el tema de la valija y de la vinculación con
“la campaña de Cristina Kirchner”. Pero ese fue el primer paso
para el inicio de su eliminación. Además de mostrar indicios de haber fijado una
posición, Lenard le preguntó si no creía que no era el mejor caso para poder mostrar su
“objetividad”. El hombre dijo que la jueza tenía razón y se lamentó:
“Tiene razón, aunque es un caso muy excitante y me gustaría formar
parte”. Enseguida lo mandaron a su casa.
Se espera que hoy se llegue al
“mágico número de 36” candidatos finales y se avance en la elección
definitiva de los doce jurados, situación que, incluso, podría prolongarse hasta mañana viernes. Si
eso ocurre, la presentación de los alegatos iniciales quedaría para la semana que viene, siendo ese
punto de partido para el desfile de testigos, la presentación de evidencia
y por supuesto, la declaración de Guido Alejandro Antonini Wilson.
(*) Redactor del Diario Perfil, enviado especial a Miami
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