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Panorama educativo

Escuela media, obligatoria y excluyente

La educación secundaria desvela no solo a especialistas, funcionarios y estudiantes argentinos, sino también a sus colegas de países de América Latina, en cuanto a su controvertido carácter obligatorio en la mayoría de la región, y su aún inalcanzable meta de incluir a todos.

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Por Laura Hojman (DyN) | 07.09.2008 | 15:39

La educación secundaria desvela no solo a especialistas, funcionarios y estudiantes argentinos, sino también a sus colegas de países de América Latina, en cuanto a su controvertido carácter obligatorio en la mayoría de la región, y su aún inalcanzable meta de incluir a todos.

El ministro de Educación, Juan Carlos Tedesco, reiteró días pasados en un seminario internacional de Educación Secundaria organizado por UNICEF de Argentina, ante especialistas nacionales y extranjeros, que "la escuela secundaria argentina ya es obligatoria a partir de la nueva ley de Educación Nacional".

Sin embargo, objetó nuevamente que el cumplimiento de la obligatoriedad dependerá de que en el país estén dadas las condiciones de "distribución equitativa de la riqueza y de justicia social, que garanticen a los padres que sus hijos estarán 17 ó 18 años en la escuela y no serán enviados a trabajar prematuramente".

Este aspecto que no está en manos de la educación, se replica en otros países como Brasil y Chile, con algunos matices más específicos de acuerdo a sus realidades.

Se estima que en la región hay 35 millones de niños y adolescentes de entre 3 y 18 años afuera del sistema escolar.

Si bien la escuela secundaria es obligatoria en la mayoría de los Estados, aún falta mucho por hacer en cuanto a la inclusión de los grupos vulnerables como los estudiantes indígenas y afrodescendientes, en materia de capacitación de los maestros y en inversión en infraestructura escolar.

En general, directivos de UNICEF de los tres países, más los ministros de Educación presentes y decenas de especialistas coincidieron que la enseñanza es la garantía de "romper con la pobreza" de los jóvenes.

Sin embargo, el nudo de esta cuestión está centrado en qué educación se imparte; si el aumento de los años de escolaridad obligatoria garantiza nuevas capacidades y manejo de nuevos conocimientos o aprenden más de lo mismo; si incluyen a las nuevas tipologías adolescentes (conocidas como tribus urbanas) y no menos importantes a las olvidadas etnias latinoamericanas.

En Argentina, las razones del abandono de la escuela media están distribuidas en partes iguales: por razones socioeconómicas; por pérdida de la estima en los alumnos a quienes los hacen repetir y por no aprender los nuevos conocimientos y tecnologías que hoy se requieren.

Esa fue una de las conclusiones a las que arribó la pedagoga Irene Kit, de la Asociación "Educación para todos", quien presentó una experiencia en Formosa, una provincia que lidera la deserción y el abandono en la escuela media.

"Los chicos dijeron mayormente que se desmoralizaban cuando repetían y terminaban abandonando" dijo Kit y agregó que otros cuestionaron la deserción o repitencia "porque no nos enseñaban lo importante".

En Chile, a pesar de que su ministra de Educación, Mónica Jiménez, destacó en el encuentro en Buenos Aires que el "98 por ciento" de los jóvenes asiste a la escuela media, se mostró preocupada por la falta de inclusión de las numerosas poblaciones indígenas que pueblan el país, entre ellos un millón de mapuches.

Según el representante de UNICEF Brasil, Mario Volpi, la inclusión de los chicos en el sistema educativo es más que ofertar una clase.

"No sólo hay que brindarles buenos contenidos en las aulas, también hay que asegurarles medios de transporte para que puedan llegar al colegio, un ingreso mínimo para sus familias y políticas complementarias que garanticen la inclusión con respeto a la diversidad", agregó.

Declaraciones más o menos, se acordó con preocupación en el Seminario Internacional que completar la educación secundaria no garantiza la inclusión social, pero no terminarla es un pase directo a la exclusión.

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