Las elecciones presidenciales de 2008 en Estados Unidos quedarán inmortalizadas en los libros de
historia por ser
la primera campaña 2.0, definida por el manejo de internet y las nuevas
tecnologías.
En el país del norte, la red existe desde principios de los '60 -cuando John F. Kennedy
todavía era presidente-, se masificó a mediados de los '90, pero recién cobró relevancia durante
las elecciones de 2004. Ese año, la mayor parte del debate tuvo lugar entre los bloggers políticos
y los foros de discusión, dedicados a destapar escándalos o criticar plataformas electorales.
Pero la internet de hoy es muy distinta de la de cuatro años atrás: todo se trata de la
participación, la creación de comunidades, lo que los usuarios llevan a "la conversación". Lo saben
ambos candidatos, pero el que mejor lo entiende es el demócrata Barack Obama, cuyo slogan es "The
campaign is about you" (
"la campaña se trata de tí").
Es que, más allá de cómo termine la elección, el demócrata habrá ganado la pelea en la red, y
habrá cambiado la forma de hacer campaña para siempre. El mayor responsable de esto es Chris Hughes
(24), uno de los fundadores de la popular red social Facebook
, que abandonó la empresa el
año pasado para dedicarse exclusivamente a coordinar las redes y los sitios pro-Obama.
No es casualidad que
Facebook sea uno de los principales terrenos donde se disputa la campaña: Obama
tiene allí más de un millón y medio de contactos, contra los 200.000 que apoyan al candidato
republicano John McCain. En MySpace, otra red social, el demócrata tiene unos 400.000 seguidores,
mientras que McCain es apoyado por menos de 100.000 personas.
Pero el sitio destacado es
MyBarackObama.com,
un portal que reune a más de 750.000 jóvenes voluntarios que realizan múltiples tareas para apoyar
la campaña del senador de Illinois. Obama prometió -y cumplió- que el candidato a vicepresidente
sería anunciado primero por mail o celular a quienes se suscribieran a su página.
La red también
cambió la forma de financiamiento de las campañas. Obama apuntó a pedirles sumas
pequeñas a mucha gente: cada vez que alguien ingresa a su página, un aviso pide una donación de U$S
15. También se podía aportar desde otros sitios, como las redes sociales, y hasta mandando un SMS,
según el diario
Página/12.
De esta forma,
Obama recaudó más de U$S 300 millones, y por primera vez en tres décadas superó a los
republicanos, que acumularon U$S 110 millones.
McCain, por su parte, no ignora la importancia de internet: los republicanos obtuvieron
buena difusión gracias a videos difundidos por YouTube y el candidato tiene su propia página web.
Pero el sitio del senador por Arizona no tiene versión en español, ni merchandising, ni logra crear
comunidad con sus usuarios.
Hay, además, una gran brecha entre el septuagenario McCain y los votantes, tanto los jóvenes
que nacieron con internet como la generación entrada en sus 40 que ya no puede vivir sin
tecnología.
El senador admitió ser un "analfabeto digital" que necesita ayuda para usar una
computadora o leer sus mails. Y esta "desconexión" con la gente le puede resultar fatal a su
elección.