Una encuesta reciente reveló que
fuera de Estados Unidos, el candidato demócrata Barack Obama es el favorito
indiscutido para llegar a la Casa Blanca. Mientras que en el interior de su país está
empatado con el republicano John McCain, la gira europea de Obama demostró que puede reunir a miles
de personas en casi cualquier rincón del planeta.
Y ahora,
la Obama-manía llegó a Brasil. Quizás por ser un país con un alto porcentaje de
población negra, la figura del candidato demócrata pegó fuerte e
impulsó a por lo menos seis políticos locales a adoptar el nombre del senador por
Illinois para las elecciones municipales de octubre.
Es que gracias a un extraño artículo de una ley brasileña,
los candidatos pueden elegir con qué nombre presentarse a los comicios. El nombre
del presidente Lula da Silva, utilizado como seudónimo por cerca de 200 políticos, es uno de los
favoritos para las campañas locales.
Datos del comité electoral brasileño demostraron, sin embargo, que
McCain no despertó los mismos ánimos que Obama, ya que nadie eligió su nombre como
seudónimo.
“Quiero ser el primer presidente negro”. Alexandre “Barack
Obama” Jacinto comparte el mismo sueño que el candidato estadounidense: quiere llegar al
Palacio Planalto. Sin embargo, en el corto plazo, su sueño es lograr una banca en el concejo
deliberante de Petrolina, Pernambuco.
Sabe que el camino por recorrer es largo pero confía en que, como Obama, llegará a lo más
alto de la política de su país.
“Yo también quiero llegar a la Presidencia”, dijo Jacinto al diario
O Globo.
Jovelino Selis, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), es otro de los candidatos
que adoptó el nombre de Obama. Este maestro de matemáticas, que aspira a una banca de la localidad
de Ubirata en Paraná, sostiene que su elección fue una cuestión de marketing.
“El nombre se grabó en la cabeza de los votantes”, sostuvo.
Mientras tanto, Claudio Henrique dos Anjos, que quiere ser intendente de la localidad de
Belford Roxo (cercana a Río de Janeiro), sostiene que el nombre se lo puso la gente.
“Fue un accidente”,
le dijo al diario inglés
The Guardian. “Fui a la televisión vistiendo un traje y la gente pensó que me
parecía a Barack Obama”, explicó. De todas maneras, el efecto fue positivo. “Hablo de
lo mismo, del cambio, de la transformación de la ciudad”, sostuvo Dos Anjos.